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Norman Bethune, un canadiense en tierra de nadie

Alberto García Watson. En Blanco y Negro, | 29 noviembre 2009

Recientemente se rindió en Benalmádena un homenaje al doctor canadiense Norman Bethune en el 70º aniversario de su muerte

 

 

El Parque de la Paloma que acogió dicho encuentro, el pasado 12 de noviembre, contó con la presencia del embajador Chino, la consejera de la Embajada Canadiense y como no, con el alcalde de Benalmádena, el Sr. Enrique Moya.

Desafortunadamente la figura de esta extraordinaria persona es totalmente desconocida para la mayor parte de los españoles, y particularmente en este acto se hizo un flaco favor a la hora de difundir el perfil de quien estando tan entregado a la defensa de las libertades en España, le han hecho merecedor de tan merecido a la vez que descafeinado homenaje, descafeinado por el implícito y declarado interés mostrado en la intervención del Sr. Moya durante el acto de homenaje donde divagaba entre chupetes y caramelos desnaturalizando el verdadero contenido del perfil de un internacionalista comprometido con el legítimo Gobierno de la II República , y no como se quiso trasladar a los allí congregados, de que este doctor “encontrándose circunstancialmente en nuestra Provincia”, atendió a los malagueños que salían despavoridos de la Ciudad dirección a Almería, acosados por fuerzas “nacionalistas”, cuando en realidad se trató de una de tantas masacres cometidas por las fuerzas anti-republicanas contra la población civil indefensa. No obstante quisiera dar a conocer mínimamente el perfil solidario y político de tan destacable adalid del voluntariado.

El doctor Norman Bethune abandonó su cómodo puesto como Jefe de servicio del Hospital Sacré-Coeur de Montreal (Canadá) para trasladarse a España en noviembre de  1936, como integrante del Batallón Mackenzie-Papineau, que formó parte de la XV Brigada Internacional, que conformada casi íntegramente por miembros del Partido Comunista de Canadá y de los Estados Unidos, vinieron a España a defender al legítimo  Gobierno de la II República (el mismo Norman Bethune y tras una visita a la URSS en 1935 se afilió al Partido Comunista de Canadá, del que era un comprometido activista).

El doctor Bethune fue testigo de excepción en febrero de 1937 de una de las más deleznables atrocidades cometidas durante la Guerra Civil, que no es otra que el “Crímen de la carretera Málaga-Almería”, donde y tras ser la Ciudad de Málaga forzosamente evacuada bajo amenaza de bombardeo por parte de los golpistas monárquicos, provocó una interminable columna de refugiados (de más de 100.000, en su gran mayoría, niños, mujeres y ancianos).

 Las fuerzas franquistas, con el apoyo de alemanes e italianos, ametrallaron y bombardearon por tierra, mar y aire, de forma indiscriminada, asesinando a miles de civiles indefensos.

Cuando Pablo Ruiz Picasso (conocido Comunista Republicano) tuvo conocimiento de esta masacre, llegó a expresar que de haber conocido este hecho con anterioridad,”…no hubiera pintado el “Guernika”.

Norman Bethune, que en aquellos días tripulaba una unidad móvil de transfusiones de sangre, tuvo que convertir dicho vehículo en una improvisada ambulancia, donde trasladaba a los heridos más graves a las poblaciones más cercanas. De ese episodio, el doctor Bethune llegó a escribir,  ‘…España es una herida en mi corazón. Una herida que nunca cicatrizará. “El dolor permanecerá conmigo, recordándome siempre las cosas que he visto..”.

De esta barbarie, Norman realizó un importante reportaje fotográfico que en este momento se encuentra expuesto en la el Centro de Exposiciones de Benalmádena, hasta el día 29 de noviembre.

Se de la curiosa circunstancia que una nueva Ley, concede la nacionalidad española a todos los brigadistas extranjeros que vinieron a defender a la República, con la única condición ¡OJO! de que juren lealtad al Rey.

En 1938 y tras la salida de la Brigadas Internacionales de territorio español, Norman Bethune se traslada a China para ayudar como médico a las tropas de Mao Zedong en la lucha contra la invasión japonesa. Muere el 12 de Noviembre de 1939 en China de septicemia a causa de una herida infectada, que sufrió realizando una operación. En China es venerado como uno de los grandes héroes nacionales.

Definitivamente se trata de un ser excepcional, comprometido con unos profundos ideales basados en el internacionalismo y la solidaridad y que sufrió según sus propias palabras los más estremecedores momentos de su vida en una España desgarrada por la brutalidad fascista,… una brutalidad que el Partido Popular, del que es Presidente Local el Sr. Enrique Moya se resiste a condenar y por ende a desvincularse.