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La vía penal contra el franquismo, un riesgo

Lne.es, 26-04-2010 | 7 julio 2010

Profesores cercanos a la izquierda advierten de que es difícil, cuando no «peligroso», iniciar un proceso contra los represores del régimen anterior

 

– Bastida, favorable a que las reparaciones se circunscriban a los opositores a Franco, mientras Aláez estima que la ley incluye a todas las víctimas

Oviedo, L. Á. VEGA

¿Fue la ley de Amnistía realmente una ley de amnesia, destinada únicamente a tapar los crímenes del franquismo? ¿Deben ser rehabilitadas únicamente las víctimas del régimen anterior, dejando de lado a quienes fueron asesinados en la zona republicana, muchos de los cuales ya fueron honrados al final de la guerra? ¿Todos los represaliados del franquismo luchaban por la democracia? ¿Es la derecha actual heredera del franquismo? Desde determinados sectores de la izquierda se está contestando afirmativamente a todas estas cuestiones, y no sólo con el fin de salvar la carrera del juez Baltasar Garzón, sino con la intención de enmendar una Transición que consideran viciada. LA NUEVA ESPAÑA ha planteado estas mismas preguntas a varios profesores asturianos cercanos a la izquierda. Aunque éstos puedan coincidir en parte con la visión arriba apuntada, introducen significativos matices y, lo que es más importante, insisten en la peligrosidad de reavivar la vía penal para enjuiciar los desmanes de esa quiebra histórica que fueron la Guerra Civil y el franquismo.

 

l Ley de Amnistía. Para el catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Oviedo Francisco Bastida, «la ley no fue de amnesia, sino de borrón y cuenta nueva, y beneficiaba a gente del franquismo, pero también a ETA». Según el profesor, «eso ha permitido que algunos de los que participaron en la represión estén hoy en policías locales u ocupen cargos en el Cuerpo Nacional de Policía». En opinión de Bastida, la ley «cumplió su papel, y ahora corresponde a la ciudadanía decidir si pasa página».

Para el profesor de Derecho Constitucional Benito Aláez, «el significado jurídico de la ley de Amnistía es bastante discutido». Del tenor literal de la norma, se desprende que estaba destinada «tanto para los opositores como para los funcionarios y las autoridades del régimen». La suscripción a tratados anteriores sobre derechos humanos «implicaría para algunos juristas la posibilidad de reabrir los procesos por los crímenes de la época franquista», pero en este punto, indica el profesor, «tanto la judicatura como la doctrina están divididas».

Los historiadores, añade el profesor, tampoco se ponen de acuerdo sobre los objetivos de la ley. «Hay quien señala que se buscaba cerrar el pasado y abrir el futuro, que la exculpación de los crímenes del franquismo era un objetivo secundario y que se hizo para amnistiar a los presos políticos, pero otros historiadores demuestran que el objetivo de algunos participantes en el proceso para sacar adelante esa ley era preservar a los represores», señala.

l Rehabilitaciones. El profesor Francisco Bastida sostiene que en este momento «se está tratando de reparar a las víctimas del franquismo, y ésas sólo están en un lado». Las otras, indicó, «ya fueron reparadas de manera suficiente». Bastida reconoce que «se ha hecho mucho por las víctimas del franquismo, pero no por recuperar los cadáveres». En su opinión, «debe haber una reparación, sin que se califique a quienes la pretenden de cainitas o guerracivilistas». Aunque también considera que aprovechar ese proceso «para llegar a la vía penal y darle a la moviola es peligroso».

El profesor Aláez considera, sin embargo, que el contenido de la ley de Memoria Histórica es meridiano, puesto que fue pensada «para abarcar a cualquier víctima del proceso de ruptura histórico». En su opinión, «quien quiera ver que sólo puede repararse a unas víctimas determinadas, únicamente las del franquismo, no ha leído la ley, que no se orienta hacia ningún bando». También indica Aláez que la ley de Memoria «no permite revisar los juicios, sino reparar la memoria moral de quienes sufrieron algún crimen».

l Credenciales democráticas. Francisco Bastida considera que «quizás es demasiado amplio considerar a todos los represaliados del franquismo como héroes de la democracia y la libertad». Efectivamente, «mucha gente no se enfrentaba al franquismo por instaurar una democracia, aunque la gente que pasó primero ante el Tribunal Especial para la Represión del Comunismo y la Masonería, que el nombre se las trae, y posteriormente ante el de Orden Público, sí que eran defensores y ejercían lo que hoy son las libertades, y es evidente que, si no héroes, sí que son víctimas de la dictadura, que han pagado muy caro su intento de ejercer ese derecho».

Para Benito Aláez, «no cabe hacer juicios de valor y de intenciones respecto a las víctimas». Y es que «cuando una persona es asesinada, el disvalor se produce independientemente de la presunta cualidad moral de la víctima». Por ello, «todos los que han sido asesinados sin procedimiento legal merecen una reparación, independientemente de que fueran buenos o malos ciudadanos, buenos o malos creyentes o buenos o malos padres».

l La herencia de Franco. Para el profesor Bastida, «ayuda poco a distanciar al PP del franquismo el hecho de que algunos de sus dirigentes, como Esperanza Aguirre, frivolicen sobre las cuestiones de la memoria histórica, o de que hayan tirado contra el Poder Judicial, con críticas despiadadas a magistrados como Garzón o Bacigalupo». En opinión del catedrático, todo ese «sectarismo» hace que «se le vaya identificando con el franquismo». Para Bastida, el procesamiento de Garzón «es excesivo».

Aláez sostiene que «del mismo modo que se dice que la derecha es heredera del franquismo, también podría postularse que la izquierda actual procede del marxismo y el leninismo, lo que resulta un tanto injusto, porque las ideas y los programas evolucionan, y así como la derecha ha girado al centro, también lo ha hecho la izquierda». No obstante, Aláez sí que advierte «vestigios» del franquismo cuando el PP critica las manifestaciones pro Garzón, lo que denota «desconfianza hacia la participación ciudadana». Claro que también en el PSOE cabe encontrar vestigios de un pasado no democrático, como cuando «Montilla parece dudar del funcionamiento imparcial del Constitucional».

 

«Las víctimas a manos de los republicanos ya fueron reparadas de forma suficiente»

Francisco Bastida

Catedrático Derecho Constitucional

«Todos los que han sido asesinados sin procedimiento legal merecen reparación»

Benito Aláez

Profesor Derecho Constitucional

 

http://www.lne.es/asturias/2010/04/26/via-penal-franquismo-riesgo/906209.html