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Cáceres: el tiempo de la memoria

Matías Escalera. El Periódico de Extremadura, 20/01/2011 | 22 febrero 2011

El tiempo de la memoria impregna también por fin la vida pública de Cáceres

MEMORIAL POR LAS VÍCTIMAS REPUBLICANAS

MATIAS Escalera (profesor, escritor y nieto de fusilado)

Sin memoria no somos nada, ni los sujetos ni los pueblos, y ha llegado por fin, hace unos años, el tiempo de la memoria para nuestro pueblo, que había renunciado a la misma durante la llamada Transición Democrática en aras de un futuro que ya se ha construido, y desde el cual ya es también, no sólo posible, sino obligatorio recuperarla para no caer en la nada definitivamente.

El tiempo de la memoria nos ha alcanzado y se ha instalado entre nosotros; e impregna también por fin la vida pública de Cáceres, la ciudad amada de mi infancia, que jamás olvidé a pesar del tiempo y de la distancia, y a la que recuperé, no hace mucho, cuando fui amablemente invitado a la última edición de su Feria del Libro, gracias a un entrañable amigo y poeta cacereño, José María Cumbreño , a quien nunca agradeceré suficientemente su gesto, pues, con ello, me permitió no sólo reencontrarme con la más feliz etapa de mi vida, sino también con viejos y nuevos amigos, como es el caso del igualmente entrañable compañero de Alcalá de Henares, Santiago Pavón , que de un modo tan extraordinario y sorprendente se ha incrustado en la vida de la ciudad; o el del profesor e indagador de la memoria colectiva extremeña, José Hinojosa , por quienes conocí la existencia del libro del profesor Julián Chaves Palacios , Tragedia y represión en Navidad , en donde aparece una referencia a mi abuelo, Matías Escalera González , a mi abuela, Lucía García Zamorano , a mi padre Lino , y a mis tíos.

Por ellos sé que aún es endeble y frágil la candela de la memoria en la ciudad de mis mayores, y que los vientos del encono y de la ignorancia podrían apagarla. Sé que hay muchos otros que, como José Hinojosa o Julián Chaves, han bregado, en estos últimos años, e investigado, hasta restablecerla y avivarla; se lo agradezco, se lo agradecemos de todo corazón todos aquellos cuyos muertos quedaron en el olvido y ellos han contribuido a rescatar.

Sé también que existe el proyecto de un memorial en el cementerio de la ciudad digno y decente que recuerde y honre a las víctimas inocentes de aquella Navidad terrible del año 1937, en la que mi abuelo y tantos otros pagaron con su vida la cuenta del terror y la intimidación (podrían haber sido otros: de niño oía sus historias contadas en voz baja por mis mayores). Sé que la actual corporación está empeñada en ello; pero, por favor, no pierdan quizás la última ocasión de honrarlos como se merecen, y cuenten con sus descendientes, que sólo deseamos restaurar su memoria, y restablecer así la cadena del tiempo; y que la ciudad de mi infancia y de mis mayores aprecie, por fin, públicamente a sus muertos, y que lo haga a través de sus representantes políticos; muestren la compasión y la pública justicia de una ciudad que no desea abatirse en la más fría y despreciativa indiferencia.

Y para aquellos que aún no lo entiendan les entrego algunos de mis recuerdos y una experiencia concluyente, leer tu propio nombre y apellido, Matías Escalera, en una lista de fusilados; o el testimonio dolorido de un padre, el mío, que con apenas doce años recién cumplidos, tiene que seguir a la partida que se lleva al suyo, pues es el primogénito de cuatro, en plena Navidad hasta la muerte; o el haber aprendido, de niño, las horas en el reloj de bolsillo –anclado justo en aquella fatídica noche– de un ser al que sólo se le nombraba en voz baja o indirectamente. O a mi abuela hablándome de un alcalde amigo del pueblo al que querían y respetaban todos, o a mi tío contándome cómo contempló casualmente la ejecución de ese mismo alcalde, y cómo oía las detonaciones en el cementerio por las madrugadas. No, no es revancha, ni odio, ni venganza, ya ha pasado ese tiempo; es sólo vida recuperada y justa reparación. Un tiempo de memoria para no igualarnos a la nada.

http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/noticia.asp?pkid=556648