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«Hay militares republicanos que son casi santos laicos y merecen un reconocimiento»

La Rioja.com, 06.04.11 | 7 abril 2011

Carlos Navajas recupera en su último libro la figura de los militares que fueron leales a la II República

LUIS J. RUIZ | LOGROÑO.

Navajas recupera en su último libro la figura de los militares que fueron leales a la II República, unos de los grandes olvidados por la Memoria Histórica

Carlos Navajas. Historiador

«La tragedia del oficial leal está por componer». Esa frase premonitoria del presidente de la II República Manuel Azaña (Alcalá de Henares, 1880-Montauban, Francia, 1940) es la que le ha servido al historiador y político Carlos Navajas para escribir ‘Leales y rebeldes. La tragedia de los militares republicanos’ (Editorial Síntesis, 2011) un libro con el que trata de rescatar del olvido la paradójica situación que vivieron los miembros del ejército que, tras el golpe de estado del 17 y 18 de julio de 1936, decidieron ser leales al Gobierno republicano.

«Es un título contradictorio», dice Navajas. «Hace referencia a esa doble condición que tuvieron los militares republicanos que fueron leales pero considerados rebeldes por los que dieron el golpe de estado». En su viaje por la historia del ejército republicano, Navajas se retrotrae hasta la I República para llegar «al gran vivero de militares republicanos que fue la dictadura de Primo de Rivera y apoyada por Alfonso XIII». «Los sectores liberales vieron que con esa monarquía era imposible una evolución democrática y optaron por la república, pero no como enfrentamiento a la monarquía, sino a la dictadura», advierte.

«Repleto de paradojas», dice Navajas de su libro, que trata de acercar la situación de unos militares que ven cómo se disuelve el ejército en julio de 1936 y se constituye el ejército popular en el que se integran «pese a que no les gusta mucho. Muchos son católicos y es un momento en el que se persigue a la Iglesia Católica».

La factura de esa lealtad fue excesivamente gravosa. Y es que, si la represión franquista durante y después de la Guerra Civil llenó cunetas y destrozó familias, se cebó especialmente con estos militares. «Después de la Guerra Civil hubo una depuración de aproximadamente 5.000 militares. No sólo republicanos, sino de cualquiera que tuviera ciertas actitudes liberales. Incluso algunos que lucharon a favor del régimen franquista».

A los «depurados», Navajas suma todos los que tuvieron que optar por el exilio. «En 1946 los gobiernos republicanos en el exilio, que tuvieron un papel accesorio, hacen un censo de militares expatriados que asciende a 3.401». Pero en su seno «nacen ideas que llegaron a triunfar en el país al cabo de varias décadas, como el control civil de los militares y su civilización».

Pero su peso y valor democrático no ha pasado a la historia. O lo ha hecho en forma de estudios sobre su papel y no mediante reconocimientos. Y esa es una deuda que Navajas entiende que debe ser reparada. «Algunos regresaron antes de la muerte de Franco y fueron despreciados», apunta el autor.

«Otro tema interesante son las políticas de reparación y reconocimiento, que enlaza con la Memoria Histórica. Los diferentes gobiernos han sido demasiado cautos en este proceso de reparación», algo que achaca a «la derechización de la política española tras el 23-F y el miedo a lo que pudiera decir el ejército posfranquista». «Llegará un momento, más adelante, en el que nos daremos cuenta de que esta gente se merece un homenaje», dice Navajas, que aboga por un análisis previo de quiénes realmente lo merecen. «Hay muchos casos particulares, pero hay algunos militares republicanos que son casi santos laicos. No se ha dado ese paso para que tenga un reconocimiento memorial honorífico aquella gente que fue leal a un sistema democrático. Estamos ya en el 2011. Han pasado 30 años como para seguir teniendo tantos miedos», completa Navajas.

http://www.larioja.com/v/20110406/rioja-region/militares-republicanos-casi-santos-20110406.html