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El asturiano que se hizo viejo con la República

La Voz de Asturias, | 29 junio 2011

Una muestra recupera a Maldonado, que mantuvo la legalidad democrática de 1931 hasta los comicios de 1977

 

29/06/2011 00:00 / Javier G. Caso Oviedo

Dar a conocer la figura de José Maldonado (Tineo, 1900-Oviedo, 1985), el último presidente de la República Española, además de contribuir a superar el “gran desconocimiento” que existe acerca de la defensa de la legalidad republicana en el exilio tras la guerra civil y la llegada de la dictadura de Franco.

Esos son los dos grandes objetivos que se ha marcado la Asociación José Maldonado, que el próximo lunes inaugurará en el Arhivo Histórico de Asturias una exposición dedicada al político tinetense. La elección del escenario no es casual. En la antigua cárcel modelo de Oviedo, convertida hace un año en centro documental, se custodia el archivo personal del político tinetense tras ser depositado por la Universidad de Oviedo.

Memoria histórica “El hilo conductor de la exposición es un recorrido por su vida”, explica Miguel Bernardo, secretario de la Asociación José Maldonado. Asegura que además de recuperar la memoria de quien en 1931 se convirtió en el primer alcalde republicano de Tineo, “también queremos rescatar del olvido a aquellos que, en el exilio, mantuvieron la legalidad republicana hasta el final”.

Y a esa labor se dedicó con esmero el político asturiano, que había sido diputado a Cortes en 1936 y consejero de Obras Públicas en el Consejo Soberano de Asturias y León.Desde que tuviera que huir de España al acabar la guerra, Maldonado fue uno de aquellos políticos sin más afán que mantener en pie y defender la legalidad republicana. El tinetense tuvo distintas responsabilides en varios de los gobiernos del exilio hasta que alcanzó el sillón presidencial en 1970. “Maldonado fue una persona que envejeció con la República, cogió la antorcha y al final le tocó disolver la legalidad republicana”. Eso sí, no lo hizo hastael 21 de junio de 1977, dos días después de que en España se celebrasen las elecciones a Cortes Constituyentes. Ni siquiera dio ese paso cuando México, el primer estado que reconoció al Gobierno republicano del exilio en 1945, cesó en su reconocimiento a la República.

Para Miguel Bernardo esa decisión tiene mucho que ver con su “integridad”. En su opinión José Maldonado “fue capaz de tomar esa decisión en el momento en el que el pueblo español acudió a votar y aunque los republicanos no pudieran participar en esas elecciones”.

Pero a lo largo de sus casi cuarenta años en el exilio su defensa de la legalidad republicana fue una constante. “Hubo una lucha para que se reconociera al Gobierno en el exilio y para que no se admitiera al de Franco en las instituciones internacionales”, apunta Bernardo.

A mediados de los años cuarenta, ya como ministro de Justicia, Maldonado acompaña al presidente del Gobierno, el valdesano Álvaro de Albornoz, a la Asamblea General de la ONU “y consigue la condena al régimen de Franco”, tal y como subraya Miguel Bernardo. En aquel momento, añade el secretario de la Asociación José Maldonado, “trabajaban para evitar que hubiera ningún tipo de vacío de poder en el momento en el que pudieran regresar a España” Sin embargo solo unos pocos años después, en 1955, Naciones Unidas reconoce al régimen implantado por el caudillo tras la guerra civil. Según el secretario de la Asociaciación José Maldonado aquello produjo una “gran decepción”, pero la llama de la legalidad republicana no se apagó sin caer en romanticismos.

“Aquellos políticos republicanos eran personas íntegras, capaces de mantener sus principios hasta el final. Consideraban que tenían la obligación de mantenerlos en pie. Y se dedicaron a ello en cuerpo y alma, pasando penurias económicas, mientras ejercían sus respectivos trabajos”. En el caso de Maldonado, que comenzó dando clases de español en Francia para trabajar incluso en una serrería, en los cincuenta ejerció la docencia en varios institutos de París.

“Aquellos políticos trabajaron por la recuperación de la democracia en España”, asegura tajante el secretario de la Asociación José Maldonado, para quien el político nacido en Tineo, a quien describe como un “hombre de estado, un patriota y un defensor de las instituciones”, trabajó por la República en el exilio “como una hormiguita”.

“Hablar de José Maldonado es hablar de una vida intensa y apasionada. Militante por la libertad, la justicia, la honestidad y el compromiso político social. Su figura estaba empezando a sufrir las consecuencias del olvido”, apunta en el folleto explicativo de la exposición Macrino Suárez, ministro de Economía del último gobierno republicano del exilio y presidente de la Asociación José Maldonado. Suárez añade que más allá de divulgar su figura política, “vemos en él un modelo que deben seguir quienes tengan como meta regenerar la vida política española”. En definitiva, mantener encendida la antorcha que siempre portó Maldonado.

http://www.lavozdeasturias.es/culturas/asturiano-hizo-viejo-Republica_0_508149254.html