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La Academia de la Historia tilda de audaz a Aranda, el golpista de Oviedo

La Voz de Asturias, | 2 junio 2011

El controvertido Diccionario de Gonzalo Anes usa el término «alzamiento nacional» para la sublevación militar de Franco

 

02/06/2011 / J. G. Caso/cristina Cartes Oviedo/madrid

La polémica no cesa con el Diccionario Biográfico Español de la Real Academia de la Historia. De nuevo un personaje ligado al franquismo es merecedor de una reseña biográfica plagada de elogios a base de términos propios de la historiografía franquista. Ese es el caso de la biografía del militar golpista Antonio Aranda Mata, el coronel que en julio de 1936 posibilitó el triunfo del golpe militar en Oviedo, a la que convirtió en una isla afín al bando franquista frente al resto de una Asturias que siguió fiel a la II República.

La entrada escrita por el sacerdote e historiador Ángel David Martín Rubio, profesor de Historia de la Universidad San Pablo-CEU entre 2002 y 2008. Su perfil ideológico queda patente en Desde mi campanario , un blog sobre historia, ideología y actualidad, plagado de resabios franquistas y en el que aparece la bandera preconstitucional y referencias a un manifiesto sobre el Valle de los Caídos, difundido por Pío Moa.

Según su biografía, que ocupa casi cinco páginas, Aranda llega a Asturias en octubre de 1934, e “interviene para desarticular la Revolución en Asturias enviado por el ministro de la Guerra y el general Franco a organizar e impulsar las fuerzas en el sur de la región”.

Situados en julio de 1936, y en la más pura tradición franquista, Martín Rubio habla de “alzamiento nacional” cuando se refiere al golpe militar liderado por Franco y que derivó en la guerra civil. Cuando narra los episodios sucedidos en la capital asturiana destaca el papel determinante del militar: “El caso de Oviedo puede considerarse una excepción en la que la previsión y la audacia de Aranda inclinaron definitivamente hacia la sublevación una ciudad que parecía destinada a convertirse en baluarte del Frente Popular”.

De los titubeos de Aranda, quien, según la Enciclopedia de Oviedo, “al producirse el levantamiento del 18 de julio manifiesta telefónicamente al gobierno de la República su fidelidad”, nada de nada. Su biógrafo despeja esas dudas y apuntala su fidelidad a los sublevados. “No podía ser grato Aranda a los responsables del proceso prerrevolucionario en que se vivía en la España del Frente Popular, buena prueba de ello es que desde hacía nueve años ocupaba los primeros puestos del escalafón sin que, tampoco ahora, el Gobierno le diera paso al generalato”.

En 24 líneas el biógrafo de Aranda relata las jornadas del 18 y el 19 julio en las que el militar se hace con el control de Oviedo. “El 18 de julio, Aranda ordena la concentración de la Guardia Civil en Oviedo y Gijón y desvía hacia Madrid a dos mil mineros tras facilitarles algún armamento”.

La reseña continúa al día siguiente cuando Aranda desobedece las órdenes del gobernador civil, quien según Martín Rubio “le ordena la entrega de armas a las milicias (sobre todo a los varios miles de mineros que no habían salido el día anterior), pero el coronel Aranda se niega a hacerlo y desatiende los requerimientos del Gobierno en el mismo sentido”. Una vez controlada la capital asturiana, Martín Rubio alude al papel de Aranda durante el asedio al que sometieron a Oviedo las fuerzas republicanas. Su papel le hizo merecer ascensos. El 1 de octubre de 1936 Aranda asciende a general de brigada y unos meses más tarde se le concede la Cruz Laureada de San Fernando.

Y lejos de atenerse a la “precisión y sobriedad”, que en su día exigió la Academia de la Historia, Martín Rubio recurre al BOE de la época: “siendo su valor sereno y clara inteligencia los que han animado constantemente todo el funcionamiento de los diferentes órganos defensivos de la Plaza, que sitiada por un enemigo muy superior en número y armamento, pudo resistir hasta que fue liberada por la columna de Galicia”. Más terminología franquista. La biografía cambia de tono cuando Martín Rubio alude a las “discrepancias” ente Franco y Aranda “por el distinto ritmo a la hora de llevar a cabo la instauración monárquica”. Y su biógrafo acusa a Aranda de conspirar contra Franco. Y entonces el héroe se convierte en villano.

http://www.lavozdeasturias.es/culturas/Academia-Historia-Aranda-golpista-Oviedo_0_491950886.html