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Un dictador sin falsear

Público, | 6 junio 2011

Historiadores e investigadores cuestionan las entradas del nuevo ‘Diccionario Biográfico Español’ y ofrecen definiciones del franquismo que no ocultan la represión

 

PATRICIA CAMPELO Madrid 06/06/2011

El nuevo Diccionario Biográfico español ofrece definiciones polémicas a juicio de numerosos historiadores y colectivos que trabajan por la recuperación de la memoria histórica. La obra de la Real Academia de la Historia (RAH) obvia mencionar la represión franquista y no le concede a Francisco Franco la etiqueta de dictador, algo que sí hace con el último presidente de Gobierno de la II República, Juan Negrín. Diferentes historiadores e investigadores especializados en los años de la Guerra Civil y de la dictadura han ofrecido a Público definiciones de Francisco Franco y del franquismo que incluyen los elementos que no aparecen en los textos de los historiadores de la RAH.

Mirta Núñez Díaz-Balart. Historiadora y profesora titular de Historia en la Universidad Complutense de Madrid.

FRANCO: Protagonista militar de la política española que decía denostar. Tras desencadenar una guerra civil en la que logró vencer (1936-1939), construyó un régimen al servicio del bloque de poder tradicional: ejército, Iglesia Católica, monarquía y oligarquía. Dejó atrás más de 5.000 víctimas en cunetas y fosas y cerca de 130.000, en paredones. Con el respaldo de EE.UU., logró reincorporarse al nuevo orden internacional, nacido de la IIª Guerra Mundial, a cambio del establecimiento de bases militares norteamericanas en suelo español y una cierta prosperidad.

FRANQUISMO: Dictadura nacida de un golpe de estado que, al no lograr la toma del poder, desencadena una cruenta guerra civil (1936-1939), con el apoyo de Hitler, Mussolini y Salazar. Estos orígenes espurios inspiran su empeño en una institucionalización jurídica y política, a partir de la victoria militar. Es un régimen de larga duración que finaliza con su muerte (1975), gracias a responder a los intereses del bloque de  poder tradicional y a su acomodo al cambiante escenario mundial.

Enrique Moradiellos. Historiador y doctor en Historia por la Universidad de Oviedo. Autor de varias investigaciones sobre la Guerra Civil y la dictadura.

FRANCO: Francisco Franco Bahamonde (Ferrol, 1892-Madrid, 1975) fue un militar y político español “africanista” cuya carrera se forjó en las campañas coloniales de Marruecos. En virtud de su conservadurismo, mantuvo una relación crítica con la República hasta su protagonismo en el aplastamiento de la insurrección de octubre de 1934. Tomó parte en la sublevación militar contra el gobierno frentepopulista de julio de 1936 y se alzaría con el liderazgo absoluto de la misma y con la victoria final en la guerra civil, convirtiéndose en Caudillo de España por la Gracia de Dios. Como dictador de poder personal absoluto promovió la conformación de un régimen autoritario y represivo muy fascistizado durante la guerra mundial. Superado el ostracismo de postguerra, permaneció en el poder con cambios cosméticos y pragmatismo político hasta su muerte a finales de 1975.

FRANQUISMO: El franquismo tuvo su base en una dictadura militar de carácter personal, con Franco elegido por sus compañeros para ejercer “todos los poderes del Estado” en 1936. Pero no fue un simple primus inter pares y al Ejército, como pilar originario de su poder, le sumó otras dos fuentes de legitimidad: la Iglesia Católica, que sancionó su esfuerzo bélico como una “Cruzada por Dios y por España”; y la Falange Española Tradicionalista, el partido único configurado por amalgama de todas las fuerzas derechistas. El régimen caudillista erigido sobre esos tres pilares, con el inexcusable apoyo germano-italiano, lograría la victoria en la guerra civil y permanecería en vigor, con ocasionales cambios de fachada (más o menos fascistización, más o menos autoritarismo) durante casi cuarenta años, hasta 1975.

Gabriel Jackson. Historiador e hispanista estadounidense.

FRANCO: A diferencia de la mayoría de dictadores, Franco preparó con cuidado su sucesión a través de la restauración de la dinastía borbónica en la persona de Juan Carlos I.

FRANQUISMO: Franquismo es un término generalmente aceptado que describe los efectos y métodos de gobierno del general Franco sobre la zona “nacionalista” durante la Guerra Civil española (18 de julio de 1936 – 1 de abril de 1939) así como su gobierno incuestionable en el conjunto de España a partir de abril 1939 y hasta su muerte en noviembre de 1975.

En deferencia a los aliados de la Italia fascista y de la Alemania nazi, que hicieron posible su victoria, Franco permitió la existencia de Falange Española Tradicionalista y de las JONS. Pero sus inclinaciones personales estaban orientadas a seguir el ejemplo de los Reyes Católicos, sobre todo cuando se hizo evidente en 1943 que las potencias fascistas serían derrotadas en la Segunda Guerra Mundial. A partir de ese momento, su orientación al “Imperio Español” aumentó por dos factores: la lealtad hallada entre los monárquicos españoles y la creciente aceptación de su régimen por las principales potencias capitalistas-democráticas, Estados Unidos y Gran Bretaña.

Las principales características del franquismo fueron el fuerte apoyo de la religión católica en sus prácticas más tradicionales; la incuestionable autoridad del “Caudillo por la gracia de Dios” y un completo rechazo del marxismo, de la democracia parlamentaria y de la libertad de expresión practicada en la mayor parte de Europa y del mundo anglosajón.

Los encarcelamientos masivos y las ejecuciones políticas se llevaron a cabo entre 1936 y 1950. Después, el recuerdo de la represión y la lenta pero perceptible mejora de la economía, provocaron que los españoles se posicionaran a la espera de la muerte de Franco, y así no correr el riesgo de incurrir en una nueva oleada represiva.

Fanny Rubio. Escritora. Catedrática de Literatura española en la universidad Complutense de Madrid.

FRANCO: General golpista  de experiencia colonial en Marruecos que desencadena la guerra española (1936-1939), donde se ensaya la máquina de muerte de la segunda guerra mundial en sintonía con Hitler y Mussolini. Dictador hasta 1975 y aliado con el extremismo político y religioso, aplicó decretos de eliminación y represión sistemáticas de la ciudadanía republicana. Combatió hasta su muerte a sus oponentes políticos, incluidos los que fueron surgiendo desde sus propias filas, a través de depuraciones y censuras. Sembró España de más de cien mil desaparecidos en fosas comunes, permitió que treinta mil niños fueran robados a sus familias republicanas, que cientos de miles de españoles penaran en sus cárceles o fueran errantes por el mundo en un largo exilio de tres decenios. Fuentes jurídicas lo consideran responsable de crímenes contra la humanidad.

FRANQUISMO: Superestructura  ideológica de un régimen totalitario iniciado por el general Franco en 1936. Galaxia histórico-cultural en la  donde se integran  conceptos aparentemente contradictorios: el concepto de “posguerra”, en los primeros tiempos de intervencionismo político y control institucional de toda manifestación social de los españoles. Se mostró aperturista en los últimos años, coincidiendo con el desarrollismo económico y ley Fraga de prensa;  Pese a la muerte de dictador, el franquismo pervive en sectores minoritarios de determinadas áreas de la vida institucional española. Se reconoce en actitudes políticas recientes, tanto de la derecha como, por rechazo, en esa izquierda que procede de él. Sin un sano ejercicio de diálogo las terminales emocionales de tres generaciones de españoles, que acusan sus secuelas, podrían reproducir inconscientemente alguno de sus hábitos menos recomendables.

Francisco Espinosa. Historiador

FRANCO: En este contexto Franco era, junto con sus colegas africanistas, el jefe de la fuerza más potente y peligrosa para llevar a cabo la tarea destructora: el ejército de África. El resultado de la guerra civil y el olvido del caso español tras la victoria aliada permitió que en vez de ser juzgados como golpistas y criminales de guerra pasasen a la galería de héroes, de donde algunos aún se niegan a bajarlos.

FRANQUISMO: Franco y su dictadura están indisolublemente unidos al salvaje golpe militar que en julio de 1936 intentó acabar con la II República, cuyo parcial fracaso abrió el camino a la guerra civil. Aunque la larga duración de la dictadura le permitió adoptar distintos disfraces nunca ocultó su naturaleza represiva. De hecho, la primera etapa, de 1936 a mediados de los cincuenta, tuvo carácter netamente fascista en su práctica, por más que el desenlace de la Guerra Mundial acarreara ciertos cambios a otros niveles.

El franquismo nunca olvidó sus orígenes sangrientos ni la matanza fundacional sobre la que se edificó, cuya verdadera dimensión aún desconocemos. No obstante, el personaje y su obra no debe hacernos olvidar que el golpe militar y la dictadura fueron, sobre todo, el instrumento por el que los sectores más reaccionarios de la sociedad española consiguieron poner fin a las políticas reformistas iniciadas por la República en 1931 y borrar cualquier huella de su existencia.

Francisco González de Tena. Doctor en Filología/Semiótica Teatral y Doctor en Sociología. Autor de numerosas investigaciones sobre los niños robados del franquismo.

FRANCO: Personaje complejo que, dentro de su aparente simplicidad cuartelera escondía numerosas aristas. Las dos facetas con las que se le suele presentar, militar y político, son aspectos que pueden orientar algo su personalidad pública. El aspecto militar en realidad le ocupó de hecho desde su graduación como cadete de infantería en la Academia Militar de Toledo hasta su salida de derecho el 17 de julio de 1936, al incurrir con todas las agravantes que contemplaba el Código de Justicia Militar vigente, en lo que se conocía como felonía y que en realidad era un delito de alta traición castigado con la pena de muerte (por volver las armas confiadas por el Gobierno legítimo de la Segunda República Española contra el pueblo al que había jurado defender)

A partir de esa fecha Franco y sus golpistas, a pesar de presentarse como militares, sólo mantuvieron una disciplina castrense basada en el terror hacia toda disidencia, real o figurada. En cuanto a su pretendido perfil político lo resumió en una declaración a la prensa a los pocos días del sangriento golpe militar: “no dudaré en matar a la mitad de la población si es necesario”. La máxima jonseantoniana de realizar un molde español de “mitad monje mitad soldado”, la mantuvo por conveniencia oportunista hasta el final de su vida, considerando a España como un inmenso cuartel.

FRANQUISMO: A semejanza de las dos ideologías que marcaron sus comienzos, el nacionalsocialismo (nazismo) y el fascismo italiano, filtradas a su vez por las ideas del partido español de Falange (más tarde FET, tras el Decreto de Unificación) el franquismo tiene una ideología oportunista y populista, es decir con estrategias adaptativas a las circunstancias, siempre rodeado de una simbología que resalta aspectos de agresividad matizada por pinceladas de apariencia social. Contó desde el principio con la igualmente oportunista y entusiasta colaboración y apoyo de la Iglesia Católica, cuya jerarquía se apresuró a calificar al golpe militar y sus sangrientas consecuencias como de “Cruzada”, a semejanza de las razias medievales contra los “infieles”. Este maridaje marcó de forma indeleble lo que se vino a denominar Movimiento Nacional, aunque siempre se distinguió paradójicamente por su inmovilismo, hasta el punto que su exacta calificación ha quedado reflejada en el nombre de nacionalcatolicismo. Se ha pretendido dar por clausurados sus principios, con la etapa conocida como Transición, pero las secuelas del franquismo, después de cuatro décadas impregnando la vida social española, perviven hoy en numerosos indicios. Ese conjunto de caracteres identifica lo que se puede denominar franquismo sociológico, mucho más persistente que el ideológico.

http://www.publico.es/culturas/379979/un-dictador-sin-falsear