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Lorca en la espiral

Público, 12/08/2011 | 13 agosto 2011

La violencia retórica se adueña del debate en Granada sobre memoria histórica a las puertas del 75º aniversario de la muerte del poeta

 

ÁNGEL MUNÁRRIZ Sevilla

Ya nos hemos cargado el mito de la izquierda y Lorca”. Esta no es cualquier frase. Por el tono. Por el verbo escogido. Por la referencia al “mito” de Lorca. Pero sobre todo por quién la soltó, Sebastián Pérez, flamante presidente de la Diputación de Granada, mientras alardeaba de que es el partido que él preside en la provincia, el PP, el que más apuesta por “revitalizar” a Federico”, pero sin politizarlo. La frase, pronunciada a finales de julio, atravesó sin ruido el tórrido verano granadino, pero hubo quien la sintió. “Fue una ofensa. Está documentado que uno de los motivos del asesinato de Lorca era su afinidad al Frente Popular. El problema es que en el PP de Granada tienen excesivo peso las familias franquistas. Y su cabecilla es Sebastián Pérez”, hijo de otro Sebastián Pérez, el que fuera jefe provincial de Falange, señala Francisco Vigueras, autor de Los paseados con Lorca.

Una violencia retórica inusitada se ha adueñado del debate sobre memoria histórica en Granada a las puertas del 75º aniversario del asesinato del poeta y dramaturgo Federico García Lorca (Fuente Vaqueros, Granada, 1898; Víznar-Alfacar, Granada, 1936), quizás la víctima de la Guerra Civil más conocida en el mundo, símbolo global de la barbarie del fascismo, asesinado una madrugada entre el 17 y el 19 de agosto del primer año de la contienda. Una agresividad que ha llevado a la Asociación de Memoria Histórica de Granada a emitir un comunicado de resonancias terribles: “Vuelve a agitarse la peor burguesía de Europa”, decía la nota, tomando una expresión empleada por Lorca en una entrevista al diario Sol

“Nos hemos cargado el mito de la izquierda y Lorca”, presumió el jefe del PP en Granada

Los hechos describen una espiral ascendente. El Gobierno de Granada (PP) retiró el 25 de julio de la tapia del cementerio una placa en memoria de los allí fusilados. Fernando Egea, alcalde en funciones (y biznieto de Manuel Fernández Montesinos, el que fuera alcalde republicano fusilado en esa tapia), cuestionó después que ese emplazamiento mereciese ser Lugar de Memoria Histórica, figura recién creada por la Junta. Ante la reacción de los colectivos memorialistas, Marifrán Carazo, portavoz del PP granadino, salió para apoyar a Egea y mofarse de la frustrada búsqueda de Lorca en Alfacar en 2009, “un ridículo y un sainete” que terminó con el “descubrimiento de dos latas de atún y una de coca-cola”.

Fantasmas del pasado

“Están en ese plan y van a por todos los que no piensen como ellos”, afirma Francisco Galadí, nieto del banderillo del mismo nombre que, supuestamente, está enterrado junto a Lorca. Galadí ya comprobó, durante la búsqueda de los restos de su abuelo, que todo lo que rodea a Lorca tiende a enrarecerse. Para empezar, por la anomalía de que la búsqueda de la fosa de Lorca, de repercusión internacional, se realizase con la expresa oposición de la familia Lorca…

Los actos en memoria de Lorca acumulan un historial desde los primeros años 70

“Nunca ha sido fácil homenajearlo, parece que tampoco ahora”, dice Antonina Rodrigo, investigadora lorquiana y biógrafa de la heroína liberal Mariana Pineda, ejecutada en Granada en 1831, a los 26 años. “Hay paralelismos tras las muertes de ambos. El mismo silencio en Granada. La misma desaparición de sus amigos. Es parte del complejo de culpa de Granada, que es mi ciudad y la amo, pero que parece que nunca se ha perdonado la expulsión de los moriscos. Es posible que de ahí venga la mala follá”, cuenta en tono amable y comprensivo.

Pero no es sólo Granda. Es Lorca. Parece que no hay manera de honrar su memoria sin que regresen los fantasmas del pasado. Son conocidas las presiones y tensiones que precedían a los actos de la Unesco en París en memoria de Lorca en los años 70. Algunas veces la tensión estallaba en forma de amenazas y censuras, como cuando, en 1977, el embajador de España en la Unesco, Raimundo Pérez, retiró dos trabajos del dibujante granadino Martín Morales, en uno de los cuales se veía al poeta devolviéndole unas balas a Franco. “Yo retiré también mis dibujos, por solidaridad”, recuerda el también dibujante granadino Andrés Vázquez de Sola, que lamenta las alusiones despectivas a la homosexualidad de Lorca en aquellas jornadas sobre Granada celebradas a principios del 77.

“Mi exposición sobre Lorca se ha podido ver en Bulgaria, Bélgica, Italia, Alemania, e incluso en pueblos españoles, pero nunca en Granada. Y lo he pedido en el Ayuntamiento y la Diputación muchas veces”, cuenta Vázquez de Sola. Emilio Ruiz Barrachina afirma que durante el rodaje de su documental Lorca, el mar deja de moverse, sobre las horas finales del poeta, percibió que el tema escocía según a quién. “Llegamos a recibir llamadas anónimas, algún papelito por debajo de la puerta…”, cuenta Barrachina, que ahora prepara otro documental sobre las causas del asesinato del escritor.

Cada poco tiempo un nuevo libro se presenta como la resolución de todos los enigmas

Maldición lorquiana

¿Existe esa maldición lorquiana en su patria chica? El poeta Juan de Loxa, que dejó en 2006 la dirección de la Casa Museo de Lorca, dependiente de la Diputación, tras más de veinte años, es considerado por todos como el responsable de los más auténticos y libres homenajes al poeta: los celebrados en Alfacar, junto al monolito en su memoria y en la de todas las víctimas, en la zona en que se buscó en vano la fosa común. “Nada más llegar allí me dije: Vamos a espantar viejos fantasmas’. Y me empecé a inventar conciertos y recitales allí, en un lugar que si lo piensas es un cementerio”. Paco Rabal, Paco Ibáñez, Amancio Prada, Luis Pastor, José Luis López Vázquez… Muchos han pasado por esos homenajes míticos. “Desde que lo dejó De Loxa, el homenaje ha decaído”, señala Vigueras.

Este año será el primero en que, durante este homenaje, Sebastián Pérez deposite flores al pie del monolito en calidad de presidente de la Diputación. Pérez es el principal defensor del valor artístico del monumento en homenaje a Primo de Rivera de la plaza de Bibataubín, que imita un saludo a la romana, a la usanza de los nazis. Y que, en virtud de la Ley de Memoria Histórica, debería quitarse. Pero, como se preguntó Pérez en una entrevista en Granada Hoy: “¿De verdad hay quien no duerme por las noches por Bibataubín?”.

El magnteismo de su figura y la incógnita de su paradero generan un enorme magnetismo

Al abordar el asunto de la herida que parece seguir siendo Lorca en ciertos sectores, De Loxa prefiere ser prudente, pero recuerda un texto de Alejo Carpentier, de principios de los 70, que “lo resume todo”, que sintetiza poéticamente lo que se encontraron desde Gerald Brenan a Ian Gibson pasando por Agustín Penón cuando se acercaron a la memoria de la muerte del genio. Escribe Carpentier: “Llega el periodista de América y llega el escritor de Francia; viene el profesor erudito y viene el poeta embrujado por el duende del poeta-duende. Y camina y pregunta […]. Se ve rodeado […] por sombras oscuras, arrugadas, supervivientes de un ayer que temen hablar de ayer, y rodean al visitante, al investigador, al erudito, al hombre de ficha y documentos, como un cónclave de sombras que callan su secreto […]. ¡Gracias a ti, hemos sabido, Federico, cuánto pesaba la sangre de un poeta!”.

75 años de la muerte del poeta que creó Poeta en Nueva York o Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, del dramaturgo que alumbró El público, Bodas de sangre, Yerma o La Casa de Bernarda Alba. Uno de los españoles más traducidos y representados, cuyos méritos literarios quedan a veces eclipsados por el magnetismo de su figura y la tormenta permanente a su alrededor. “La manipulación de su vida y su obra es constante, y a mí me repele. Pero ni eso, ni las absurdas adaptaciones posmodernas de su obra, cambian lo esencial: la genialidad absoluta del poeta”, afirma Antonio Carvajal, director de la Cátedra Lorca de la Universidad de Granada. Carvajal observa un “negocio” alrededor de su muerte. Son varios los autores consultados que advierten con desagrado la aparición periódica de títulos que prometen ser la solución definitiva del crimen, que fantasean a partir de un dato, que minusvaloran el compromiso republicano del poeta como causa de su muerte para inclinarse por complejas teorías.

Quizás “lo importante”, como resume la bailaora Eva Yerbabuena, que representa estos días en Granada Federico según Lorca, es “leerlo, leerlo sin más, y que forme parte de ti”.

http://www.publico.es/391121/lorca-en-la-espiral