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Gerardo Iglesias: «La modélica transición sólo ha sido un modelo de impunidad»

La Voz de Asturias, 11/10/2011 | 14 octubre 2011

Censura la ley de amnistía de 1977 por «echar el cerrojo al pasado» y defiende la necesidad de reparar el honor de ‘los fugaos’ y sus familias

 

PILAR CAMPO OVIEDO

Fundador y ex coordinador de Izquierda Unida. Censura la ley de amnistía de 1977 por «echar el cerrojo al pasado» y defiende la necesidad de reparar el honor de ‘los fugaos’ y sus familias.

Desde la atalaya de su retiro voluntario de la primera línea política, el ex dirigente comunista Gerardo Iglesias (La Cerezal, Mieres, 1945) insta a los partidos de izquierdas a escuchar a los jóvenes del 15-M para no perder el horizonte de las necesidades cotidianas de los ciudadanos. Con su libro Por qué estorba la memoria busca la reparación del reconocimiento que la democracia ha hurtado a los fugaos, los maquis que lucharon contra la represión de la dictadura franquista.

¿Cómo se financiaría, en plena crisis, un museo de la guerrilla como plantea?

Acabo de trasladar la solicitud para mantener una entrevista con el presidente del Principado. Es una idea, no un proyecto acabado. La guerrilla actuó durante 15 años en un periodo terrible al costo de pagar con sus vidas y de que sus familias sufrieran lo indecible.

¿El museo repararía la falta de reconocimiento oficial?

Cumpliría dos objetivos: recuperar un trozo trágico, pero importante, de nuestra historia y conllevaría una cierta reparación para los familiares de las víctimas, ya que la estigmatización de que eran bandoleros se quedaría en la puerta.

¿Cómo han recibido las víctimas la revisión del franquismo que realiza la Academia de la Historia?

Muy mal. Es un ejemplo claro de la importancia de la gran necesidad de superar la impunidad y el olvido porque eso sólo se puede producir en ese contexto. En Francia, un modisto fue expulsado de Dior por elogiar a Hitler en una taberna. En esos países que sufrieron el fascismo hay una memoria colectiva y eso se convierte en una barrera para que no pasen ni florezcan este tipo de personajes ni esas ideas reaccionarias y sin embargo aquí, no ocurre igual.

¿De qué manera perjudicó la ley de amnistía de 1977?

La ley echa el cerrojo al pasado y dice que no ha lugar a ninguna responsabilidad de todos los que llevaron a cabo la brutal represión durante casi 40 años. En esos primeros 15 años sobre todo se llevó a cabo una auténtica política de exterminio de los que no pensaban como ellos.

¿No se han superado las diferencias para que cicatricen las heridas?

La sociedad está preparada para asumir la revisión y esclarecimiento de los hechos y la reparación en regla de todos los daños causados.

¿Dónde está el freno?

En los poderes públicos. Han sido la sociedad civil y las asociaciones de la memoria, con los nietos de las víctimas, quienes introdujeron en las agendas de los políticos este problema y ahí nació la ley de memoria histórica que no se llama así, no por casualidad sino porque en el fondo lo que se quiere evitar es que se construya una memoria colectiva como antídoto y como barrera para que no pasen ideas de tal naturaleza.

¿Ha sido difícil encontrar las fuentes de información?

Ha sido un trabajo minucioso y muy laborioso que me llevó casi dos años. Trabajé con testimonios personales de personajes vinculados a las víctimas y de archivos, el del PCE, que es una pena porque es una joya y está muy deteriorada, con documentos ilegibles donde mi amiga Ana se dejó la vista, y también utilicé, aunque menos, el de la Guardia Civil, porque su versión ya fue ampliamente difundida.

¿Es partidario de que los documentos custodiados en Salamanca que reclama Cataluña se trasladen a Asturias?

Sería más fácil para los que investigamos sobre la guerra civil. Yo tuve que pedir expedientes de consejos de guerra al Ferrol y había que trasladarse ahí y copiarlos…

¿Cómo se repara el daño?

Con el esclarecimiento de los hechos porque, más de 30 años después de instaurada la democracia, hay muchas personas que tienen miedo a hablar.

¿Y las compensaciones económicas?

Yo recibí un millón de pesetas por mis años de cárcel. Era absurdo no cogerlas, pero tuve una mala sensación porque era como si quisieran comprar nuestro silencio. Hubiera sido más gratificante que todas las condenas de los tribunales franquistas que eran ilegales fueran anuladas. En base a la ley de amnistía, que es un muro para esclarecer esos hechos, tenemos la escandalosa situación de que el juez Garzón esté camino del banquillo. Es importante superar lo que algunos no quieren porque les conviene que permanezcan todos los elementos posibles provenientes del pasado de la dictadura y permanece mucha gente que fue con la dictadura en los aparatos del Estado y no es bueno.

¿La transición no era tan pactada como se decía?

No. Las personas o sectores que fueron menos proclives a facilitar la transición de pasar de la dictadura a la democracia son a los que actualmente se les llena la boca hablando de la modélica transición democrática. Es un modelo de impunidad porque esa transición implicó una ley de amnistía que no establece responsabilidades, ni repara, ni esclarece. Si a eso llamamos un modelo para exportar, ¡estamos guapos!.

¿La izquierda es poco ofensiva?

Soy de izquierdas, pero a la hora de escribir la historia y no hacer propaganda hay que contarla como es. Los partidos de la izquierda durante muchos años han aceptado no hablar del pasado y si se ha hecho esa ley de la memoria es por el empuje de las asociaciones de la sociedad civil creadas por los nietos de las víctimas. Me pregunto si en los próximos programas electorales entrará la supresión de la ley de amnistía, el reconocimiento de la no prescripción de los crímenes de lesa humanidad, la localización y exhumación de los cadáveres que siguen en las cunetas a costa del Estado. No tengo animosidad contra los partidos pero he hecho otra crítica al modelo de partido existente porque es la pura realidad.

¿Qué aportación cree que hace el 15-M en la escena política?

Es un movimiento pacífico que no se ha dejado manipular, con una actitud muy inteligente y responsable. Pone de manifiesto que los actuales modelos de partido no dan cauce a la participación de una juventud que está preparada e informada y que no iría a un partido sólo para repartir panfletos, sino para llevar a cabo sus propias ideas. Sus reivindicaciones, desde la necesidad de transformar la concepción del partido a la reforma de la ley electoral, daría un impulso grande para revitalizar la democracia.

¿Le quedó algo pendiente en su etapa como dirigente comunista?

No tengo frustraciones. Participé en la lucha porque era lo que debía de hacer y lo hice sin esperar nada a cambio.Tengo las mismas ideas, procurando evolucionarlas al ritmo que evoluciona la sociedad y estoy conforme con lo que he hecho.

http://www.lavozdeasturias.es/asturias/modelica-transicion-solo-modelo-impunidad_0_570542972.html