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«Las Casas del Pueblo generaron las grandes acciones de los obreros asturianos hasta 1936»

Lne.es, | 23 diciembre 2011

Presentación de «Los palacios obreros. Casas del Pueblo socialistas en Asturias (1902-1937)»

 

 

«Manuel Llaneza fue clave en la extensión de esas obras, y Asturias el mayor foco español, junto con el País Vasco y Madrid»

J. L. ARGÜELLES

El Club LA NUEVA ESPAÑA de Gijón acoge hoy (20.00 horas) la presentación de «Los palacios obreros. Casas del Pueblo socialistas en Asturias (1902-1937), libro editado por KRK del que son autores Manuel Jesús Álvarez y Luis Arias González. Este último, salmantino de 1962 y doctor en Historia, habló ayer con este diario de su documentada investigación.

-¿Por qué llaman «palacios obreros» a las Casas del Pueblo?

-Es una expresión que ya aparecía con bastante profusión en la literatura sobre el tema. De hecho, hace referencia a los primeros falansterios que se crearon en el siglo XIX. Pero es cierto, también, que Manuel Llaneza y otros importantes socialistas, cuando van a inaugurar una Casa del Pueblo significativa, como es la de Mieres, le dan ese mismo nombre.

-Ha mencionado el nombre de Manuel Llaneza, fundador del SOMA y alcalde socialista de Mieres. ¿Qué papel tuvo en la extensión de las Casas del Pueblo?

-Clave. Asturias fue, junto con el País Vasco y Madrid, el foco español más importante de Casas del Pueblo; y la zona con mayor número, los valles mineros, debido a la presencia del SOMA. Fue un gran dinamizador: salvo en la de Oviedo o en alguna otra, su papel fue muy importante. El libro tiene un aparato gráfico muy bueno.

-¿Qué Casas del Pueblo han resistido?

-De las originales, pocas. A partir de (octubre) de 1937, con la caída del frente norte y la entrada de las tropas de Franco, la mayor parte de las Casas del Pueblo se incautaron, destruyeron, pasaron al sindicato vertical o se convirtieron en hospitalillos, cuarteles de la Guardia Civil, sedes del Frente de Juventudes y hasta pasaron a particulares. En total, hay unas setenta que tenemos documentadas.

-¿Es un patrimonio que se conserva bien?

-Son edificios transformados. Con la estructura y la planta original quedarán cinco o seis, no más. El resto desapareció o hay edificación sobre la planta original.

-¿Cuál de ellas sería el mejor ejemplo de lo que era una Casa del Pueblo, quizás la de Mieres?

-La de Mieres, con sus torreones, y la de Oviedo son las más significativas y las más espectaculares. Las otras tenían unas proporciones más modestas.

-La de Laviana es muy hermosa.

-Sí, es preciosa, una de mis favoritas. La de Oviedo, pese a que no se materializó el proyecto de Manuel del Busto, fue un edificio muy vanguardista, aunque quedó destruido en 1934. La de Avilés se dedica ahora a evaluaciones para la ley de Dependencia.

-¿Las Casas del Pueblo son locales hechos sólo por los socialistas o hubo más partidos que apostaron por este tipo sedes?

-Se ha debatido mucho el asunto y se ha dicho que la primera la construyó (Alejandro) Lerroux, del Partido Radical; pero no es cierto, aunque los radicales sí hicieron Casas del Pueblo en Cataluña. También un cura católico y sindicalista como Maximiliano Arboleya denominó Casa del Pueblo a la institución dedicada a los obreros católicos. Y hubo, además, Casas del Pueblo de Izquierda Republicana o de los anarquistas, aunque éstos preferían la expresión Ateneo Libertario. Los socialistas, y fundamentalmente la UGT, son los que más y con mayor propiedad utilizaron el término. La mayor parte de esos edificios eran propiedad ugetista y no del PSOE. Con la escisión que dio lugar al PCE, a partir de 1921, hubo problemas y se disputaron con los socialistas la propiedad de algunas Casas del Pueblo.

-¿Es cierto que se construyeron sin subvenciones del Estado, sólo con las contribuciones de los trabajadores?

-La mayor parte de las Casas del Pueblo se hizo con las aportaciones de los afiliados, con derramas, cuotas especiales y actividades culturales. Y, además, los afiliados trabajaban voluntariamente en la obra. En el caso del SOMA, el sindicato se favoreció del acuerdo con la patronal minera por el que se le pagaba, a partir de 1917, una peseta por tonelada de carbón extraído.

-¿Qué actividades hacían?

-Quería ser un símbolo de lo que iba a ser el socialismo. Por tanto, no sólo eran lugares de debate sindical o político, sino que tenían bibliotecas, algunas muy buenas, como las de Gijón o Mieres; tenían escuelas, incluso con casa para los maestros, como fue el caso de la que ocupaba José Barreiro; había cafés o teatros, como el Manuel Llaneza, que era impresionante, quizás el más grande de Asturias, con capacidad para tres mil espectadores; había, además, todo tipo de servicios: cooperativas, consultorios médicos, casas en alquiler, actividades culturales y recreativas…

-¿Estaban abiertas a todos los ciudadanos?

-Sí estaban abiertas, no era como ahora, que son de uso exclusivo de los afiliados. Invitaban a oradores que no eran socialistas, con entrada libre. Eran más dinamizadoras que ahora, que conservan el nombre de Casas del Pueblo pero no muchos de los rasgos que tuvieron. Hoy son, prácticamente, sedes de partido o de sindicato.

-¿Las Casas del Pueblo y los Ateneos Obreros cubrían un mismo espacio?

-Cubrían espacios distintos. Los anarquistas huían de todo lo que significara burocracia. Tenían una concepción de los Ateneos Libertarios más imprecisa, si se puede decir así, que la de los socialistas para sus Casas del Pueblo, que estaban más reglamentadas e inspiradas en la de Madrid.

-¿Fue la primera?

-No, pero sí la más importante. La fundó Pablo Iglesias en 1910. Está en disputa si la primera fue la de Alcira o la de Montijo.

-¿Y en Asturias?

-Como institución, probablemente la de Piedras Blancas; ya en propiedad, la de Oviedo.

-¿Las Casas del Pueblo son copia de otros modelos europeos?

-Es un fenómeno europeo que se importa a España, aunque aquí arraiga. Las Casas del Pueblo más importantes estuvieron en Francia, en Bélgica -en Bruselas estaba la mejor de todas, que había sido construida por el arquitecto modernista Víctor Horta y que era una joya desgraciadamente derribada-, en Suiza, en Alemania y Austria hasta la llegada del nazismo, y en Italia hasta la entrada de Mussolini. España fue el cuarto país en importancia por sus Casas del Pueblo. Y dentro de España, pues Asturias fue el foco regional más importante, con el País Vasco y Madrid.

-¿El modelo lo importó Pablo Iglesias?

-Pablo Iglesias, que era seguidor de (Jules) Guesde, repite bastante lo hecho en Francia y Bélgica.

-¿Los trabajadores serían capaces de hacer hoy algo similar?

-Es muy difícil. La situación es muy distinta y hay que tener en cuenta que las Casas del Pueblo intentaban dar soluciones a problemas que hoy están resueltos o asumidos por el Estado. Y como centro de ocio hay ya otras ofertas.

-¿Son un fenómeno singular de una época concreta?

-Sí, así es, pero algo queda de aquel simbolismo, por ejemplo en el País Vasco.

-¿Qué papel tuvieron en la Revolución de 1934?

-Fundamental. En las Casas del Pueblo se crearon y generaron todos los acontecimientos importantes del movimiento obrero asturiano, desde 1909 hasta la resistencia al golpe de Estado de 1936.

http://www.lne.es/gijon/2011/04/04/casas-pueblo-generaron-grandes-acciones-obreros-asturianos-1936/1055479.html