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El Foro por la Memoria homenajea a los “luchadores por la libertad”

Foro por la Memoria de Guadalajara, 3/05/2013 | 4 mayo 2013

avelino-cortes-placa-con-victor-cabezas-pqEl Foro por la Memoria homenajea a Avelino Cortés, veterano socialista

 

El Foro por la Memoria entrega una placa de homenaje a Avelino Cortés, veterano socialista. Asiste en nombre de la ejecutiva del PSOE Víctor Cabezas.

DIANA PIZARRO/ NUEVA ALCARRIA

El Foro por la Memoria ha celebrado tres nuevos homenajes a veteranos antifascistas, tal y como vienen realizando desde comienzos de año. Uno de los distinguidos ha sido Avelino Cortés Muñoz, nacido hace 95 años en Renera, que se alistó en el 5º Regimiento de Milicias para luchar en la Guerra Civil. Formó parte de la Brigada Mixta 85 y luchó en Andalucía y Extremadura. Al acabar la guerra fue internado en un campo de concentración de Castuera, en Badajoz, y después en la Cárcel Central de Guadalajara, donde cumplió tres años de una condena de ocho.

Militante de UGT y del PSOE desde su juventud, los miembros del Foro por la Memoria han querido denunciar el “olvido” de las autoridades hacia Avelino Cortés Muñoz y otras personas que, como él, “dieron su vida por la libertad”. Al acto asistieron Víctor Cabeza en representación de la Ejecutiva Provincial del PSOE; y Jorge del Castillo, como secretario local de Juventudes Socialistas.

Desde el Foro quieren poner en conocimiento que Avelino cobra una pensión 700 euros, y que su mujer, enferma, no recibe ninguna ayuda tras la retirada de la Dependencia. Ello les obliga a contratar a una persona un día a la semana por 100 euros al mes. Esto supone, a juicio del Foro, un “daño añadido”.

 

 

El Foro por la Memoria homenajea a los “luchadores por la libertad”

Homenajes para evitar “una crisis de valores”

El Foro por la Memoria homenajea a los “luchadores por la libertad”

DIANA PIZARRO/NUEVA ALCARRIA27/03/13

 

Soldado de la Brigada Mixta 49, miembro de las Juventudes Socialistas Unificadas, excapitán del Ejército republicano o pionera del colectivo de víctimas del Franquismo. Son algunas de las personas que han sido homenajeadas desde principios de año por el Foro de la Memoria, en actos sencillos en sus hogares, pero cargados de simbolismo. El objetivo es hacer una llamada de atención a las autoridades “sobre su necesario reconocimiento”, porque según Xulio García, uno de los fundadores del foro, “son personas que han entregado su libertad y que incluso han puesto en peligro sus vidas”. Los distinguidos representan las diferentes ideologías “que lucharon en Guadalajara por la libertad”.

Apostaron por unas ideas, por un país en libertad y por la democracia. Apostaron y perdieron. Ya era hora, por tanto, de que su compromiso fuera puesto en valor. Es lo que piensa el Foro por la Memoria de Guadalajara, que en enero comenzó una serie de reconocimientos públicos a veteranos antifascistas de la provincia, “como forma de distinción pública y como llamada de atención a las autoridades sobre su necesario reconocimiento”. También se busca la anulación de sus sentencias condenatorias, totalmente legales todavía en la España de 2013, lo que consideran “indignante” en una democracia.

Lamentablemente, hay ocasiones en las que estos homenajes llegan tarde, cuando la persona homenajeada no puede disfrutar del ensalzamiento por parte de los otros de las obras que realizaron en vida. Y para evitar que eso suceda, algo inevitable por otra parte a causa del paso del tiempo, comenzaron a entregarse estas distinciones a personas “con probada valía en la defensa de los valores democráticos, pero que han sido relegados al olvido civil”, según reconoce Pedro García Bilbao, presidente del Foro de la Memoria. El objetivo es, por tanto, rescatar sus nombres y homenajearlos, ahora que todavía hay tiempo.

Inicialmente se pensó en reunir a todos los veteranos antifranquistas en un acto en Guadalajara, pero fue imposible, por lo que se optó por actos individuales en sus propios hogares. “Entrañaba una dificultad tremenda, pues son varias personas, unos residen en Madrid, otros en Barcelona, hay incluso algunos que, por la edad, no se pueden mover de su casa…”, señala Xulio García, miembro del foro y coordinador de los homenajes. Ello llevó a que se optara por un reconocimiento “simbólico” que consiste en la entrega de un diploma en el que se reconoce la lucha individual de cada uno en la Guerra Civil o en el Franquismo. Estos diplomas reproducen una medalla republicana de 1937, e incluyen también símbolos de los partidos y organizaciones en las que los homenajeados militaron en su lucha contra la dictadura.

Además, su entrega supone una “llamada de atención” a las instituciones, que no han reconocido “debidamente” a estas personas. “Y como no queremos que haya una crisis de valores, hemos decidido realizar estos reconocimientos públicos a personas que han entregado su libertad y que incluso han puesto en peligro sus vidas”, señala Xulio García, que subraya la “obligación” que tiene con ellos la sociedad democrática. La idea del Foro por la Memoria es, por tanto, que estos “luchadores” tengan un reconocimiento institucional que hasta ahora no han recibido, en contraposición a lo que ellos consideran un “pobre certificado de reconocimiento personal” emitido por el Ministerio de Presidencia al amparo de la Ley de Memoria de 2007, “que se limita a decir, sólo si el afectado o sus familiares lo solicitan, que estos luchadores sufrieron cárcel o padecieron persecución por la dictadura franquista, pero excluye y renuncia expresamente a la reparación, pues carece de valor jurídico, debido a que la citada ley mantuvo y mantiene legales las sentencias y tribunales con la que estos compañeros y miles y miles de demócratas más de toda España fueron condenados”. Desde el Foro se subraya que los diplomas que se están entregando “reflejan y respetan” la diversa ideología de cada uno de los distinguidos, “tal como sugiere el protocolo Joinet de la ONU para los homenajes a víctimas de violencia o represión política”.

Los protagonistas

Para estos homenajes se han buscado a personas pertenecientes a distintas organizaciones con el fin de dotar de pluralidad a la iniciativa. Uno de ellos ha sido Canuto Marcos, que lamentablemente falleció dos meses antes de que comenzaran los reconocimientos, lo que no impidió la celebración de un homenaje póstumo en la sede de la CNT de Guadalajara al que asistieron su viuda, hijos y otros familiares. Exsargento de tanques y militante anarcosindicalista, nació en Guadalajara y fue primero miliciano en el Batallón Rosemberg, creado por voluntarios de todas las tendencias antifascistas de la provincia, para posteriormente pasar a ser soldado de la 49 Brigada Mixta. Ambas unidades, como recuerda el Foro por la Memoria, fueron creadas en Guadalajara. Más adelante fue nombrado sargento de tanques, cargo que ocupó hasta que acabó la contienda. El fin de la guerra supuso su reclusión en un batallón penal en Teruel. Su hermano Emiliano Marcos Centenera también fue, como Canuto, militante de la CNT, además de soldado de aerostación. Por esta condición murió fusilado en marzo de 1940 en las tapias del cementerio de Guadalajara.

Otro de los veteranos a los que se le ha reconocido su “sacrificio” ha sido Trifón Cañamares, militante del Partido Comunista de 101 años y natural de Cendejas de Enmedio, y que luchó contra la dictadura desde las filas de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) en 1936. También fue comisario político de la 12 División del IV Cuerpo de Ejército. Trifón resultó herido en combate y sufrió prisión en cárceles y campos de concentración. Fue condenado a pena de muerte, aunque se la conmutaron a 30 años de prisión. Ya durante la transición colaboró en la reconstrucción del Partido Comunista en Guadalajara y en la elaboración de las listas y candidaturas de varios pueblos.

También Gregorio Escolano, de 97 años, recibió su diploma de manos de los miembros del Foro por la Memoria. Este excapitán del ejército republicano, natural de Alcolea del Pinar, fue militante en su juventud de Izquierda Republicana, el partido de Manuel Azaña, “y por eso en esta ocasión invitamos a un representante actual de este partido, Félix Rodríguez, quien acudió también para honrar al homenajeado”. En el texto elaborado por el foro con motivo de este homenaje, se recuerda cómo la guerra truncó tantas vidas en nuestro país. Una de ellas fue la de Gregorio, que antes de la contienda era estudiante de Farmacia, “pero como miles de jóvenes tuvo que dejar los estudios por culpa del conflicto, cuyo inicio le sorprendió de vacaciones en su pueblo”. Su suegro, Faustino Clemente, fue alcalde de Alcolea del Pinar por Izquierda Republicana. El municipio se convirtió en un punto estratégico de la provincia, además de que era una de las tres localidades, junto con Guadalajara y Sigüenza, en las que había teléfono público, “y estas comunicaciones con la capital eran decisivas en esos confusos momentos”.

De diferentes ideologías

Tras la evacuación de Alcolea, Gregorio llegó a Guadalajara, “una ciudad en ebullición por la guerra”, y se alistó en el batallón Marlasca, que contaba con gente de todas las adscripciones políticas. Pese a que estaba destinado en Cifuentes, se encontraba de permiso en Guadalajara el “fatídico” 6 de diciembre de 1936, cuando la aviación nazi bombardeó la ciudad. Su brigada fue trasladada en 1937 a Huesca, quedando aislada en el valle de Arán. El resto de la guerra la pasó en Valencia, “donde fue obligado a rendirse”. Tras su regreso a Madrid, optó por marchar a Alcolea, donde fue instado a presentarse ante la Guardia Civil, quienes lo metieron en la “improvisada” cárcel del pueblo. Tres días después fue trasladado a la Prisión Central de Guadalajara. Ingresó en esta cárcel el día 24 de abril de 1939, “donde pudo comprobar las duras condiciones de hacinamiento y el terror de las sacas de presos condenados con pena de muerte”. En su juicio consiguió evitar la pena de muerte, aunque fue condenado a 30 años de cárcel y a pagar 7.500 pesetas, “un capital en esa época, y que por supuesto Gregorio no tenía”. Posteriormente sería trasladado a Burgos, donde estuvo en la farmacia penitenciaria. Más tarde sería de nuevo enviado a Madrid, al laboratorio y farmacia penitenciaria de la cárcel de Yeserías, de donde salió gracias a una revisión de condena en enero de 1942. “El régimen no podía sostener ya un sistema penitenciario con casi 200.000 presos y se decidió a liberar a muchos de ellos”, explica el Foro por la Memoria en su texto.

Francisco de Luz Polanco, de Tendilla, más conocido por sus amigos y familiares como José Luis, ha sido otro de los homenajeados, aunque lamentablemente también fue a título póstumo, ya que falleció en noviembre del pasado año. Según recoge el foro, este veterano guerra fue “quien mas testimonios e información ha aportado en la investigación sobre la guerra y la represión franquista en Tendilla, su pueblo”. El levantamiento contra la República se produjo cuando apenas tenía 19 años. Primero luchó en el frente del Jarama, para pasar posteriormente al del norte de Zaragoza y de Huesca, donde fue tomado preso junto a toda la brigada. Tras pasar una temporada en un corral improvisado primero, y luego en Zaragoza, fue trasladado a Miranda de Ebro, donde estuvo haciendo trincheras, pistas, puentes volados… “Después toda la quinta fue reclutada por los nacionales. Tuvimos que servir como soldados del ejército nacional durante tres años”, recordaba Francisco antes de fallecer, según cuenta el Foro por la Memoria en su web.

Tampoco se han olvidado entre tanto homenaje de Emilia Cañada Dombriz, presidenta de honor de esta organización. “Ya ha recibido varios reconocimientos, pero todo es poco, ya que fue una pionera”, señala Xulio García. Su padre era Antonio Cañadas, alcalde republicano de Guadalajara, que fue fusilado en 1939 cuando Emilia apenas contaba ocho años, y ya en la transición luchó por el desarrollo de una Memoria Histórica. “Encabezó el colectivo de víctimas de la represión franquista para recaudar dinero para el monumento que se levantó en 1979 en el antiguo cementerio civil de Guadalajara en homenaje a los guadalajareños muertos por la libertad y la democracia”, defiende Xulio García. El foro subraya, además, que Emilia fue una de las personas de la provincia que figuraba en las listas negras de la denominada Operación Cuchillo, “es decir, que debían ser asesinadas por grupos ultraderechistas en caso de triunfar el golpe militar del 23-F y que cuya cifra alcanzaba a 3.000 personas en todo el estado”.

heridas de la guerra

La represión de la guerra y del franquismo fue “brutal”, como subraya el coordinador de los homenajes. Por ello no extraña que uno de los homenajeados, un guadalajareño de 93 años afincado en Barcelona, haya preferido que su nombre se mantenga en el anonimato. “Se trata de un militante de las JSU de Guadalajara que ha agradecido mucho el reconocimiento pero que no quiere que se revele su identidad”, explica Xulio García. “Se siente muy orgulloso de lo que hizo, pero imagino que en situaciones como la que vivió en la cárcel deja importantes huellas que no se curan con los años”.

Éstos son los primeros, pero no los únicos que se merecen un homenaje tal. “Podríamos haber elegido a otros muchos, pero ellos representan las diferentes ideologías que lucharon en Guadalajara por la libertad”, explica este miembro del Foro por la Memoria.

El Foro por la Memoria, organización política que se define antifascista y democrática, “que participa de la República y los valores que la sustentan y que se reconoce en todos aquéllos que defendieron sus ideales de libertad y justicia social bajo sus banderas”, tiene como objetivo recuperar, aunque suene redundante, la memoria “de los que lucharon y su defensa hoy, de forma que las luchas actuales se puedan basar en la fortaleza moral y en el ejemplo de los que nos precedieron”. Con este ideal, realizaron hace dos semanas la II Marcha Memorial Batalla de Guadalajara, un acto con el que pretendieron recordar uno de los episodios más importantes de la Guerra Civil. Este año se cumplían 76 años desde que en el mes de marzo de 1937, “nacionalistas y republicanos libraron en los campos de La Alcarria una de las batallas que más contribuyeron a difundir la épica del bando gubernamental”, según se recoge en el libro ‘Guadalajara 1937. Testimonios de una batalla’, editado por ‘Nueva Alcarria’. En él se recorren “todos” los escenarios de la lucha, como Brihuega, Trijueque o el palacio de Ibarra, “para contar cómo vivió Guadalajara aquella histórica batalla”.

http://articulosmemoriaguadalajara.wordpress.com/2013/05/03/el-foro-por-la-memoria-homenajea-a-los-luchadores-por-la-libertad/