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“Siempre podemos poner monolitos, pero el tiempo de buscar a los desaparecidos se acaba”, recuerdan las familias

El Plural, 28/04/2013 | 2 mayo 2013

_PrElPluralEl Parlamento Foral de Navarra ha aprobado por unanimidad una ponencia para atender a las víctimas del 36 y se propone una Ley foral

 

A. MOYA |

Navarra no fue zona de guerra pero 3.452 navarros figuran entre los desaparecidos, perdidos en fosas o en cunetas , asesinados tras el golpe militar del general Franco. Muchos de sus familiares han seguido buscándoles y ahora, tienen una nueva esperanza porque en el Parlamento Foral Navarro, todos los grupos políticos por unanimidad han acordado una ponencia para el estudio de la situación actual de la atención a las víctimas del 36 en Navarra y sobre la mesa se perfila ya el siguiente paso: la tramitación de una Ley foral.

“Es un hito para Navarra que la aprobación se haya hecho unánimemente”, ha declarado a ELPLURAL.COM Pedro Rascón parlamentario del PSN, presidente de la ponencia.” El texto reconoce a las víctimas, el sufrimiento, una reparación moral y esto supone un hecho importante”. Navarra ha puesto menos impedimentos tradicionalmente a la investigación de los crímenes de la guerra civil que otras Comunidades Autónomas. Existe un mapa de fosas realizado ya en la época del Gobierno de coalición. Y de hecho, se han ido descubriendo fosas y recuperando e identificando cuerpos. “Plantear una ley es importante para evitar que se paralicen las actuaciones en función de quién esté al frente del Gobierno”. En este sentido, Pedro Rascón comentaba la dificultad de dotar presupuestariamente estas acciones, “ante la situación de crisis actual y aunque así lo hemos recomendado en las conclusiones de la ponencia”.

“El tiempo de la búsqueda se acaba”

Un significativo paso adelante. Así lo considera por su parte Olga Alcega, presidenta de la Asociación de Familiares de Fusilados y Desaparecidos de Navarra a raíz del golpe militar de 1936 (AFFNA 36). Durante el año que ha durado la tramitación de la ponencia, familiares y víctimas de las desapariciones comparecieron ante la comisión exponiendo sus testimonios. “Para poner monolitos o dignificar a las víctimas, siempre estamos a tiempo, pero lo que es la búsqueda, se acaba. Muchos de quienes podían ofrecer testimonios directos ya han desaparecido y otros están a punto de desaparecer. En cada campo las roturaciones cambian la tierra, las carreteras asfaltan las cunetas… los cuerpos pueden estar cada vez más lejos. Es ahora o nunca”, declaró a ELPLURAL.COM la presidenta de AFFNA 36.

No hubo frente en Navarra

Olga Alcega declaró como testigo en el juicio en el que se acusó al juez Baltasar Garzón de prevaricación por declararse competente para investigar los crímenes del franquismo. “En Navarra hubo 3.452 muertos que no murieron en ningún frente.. Aquí no hubo un solo muerto de la otra parte. Los sacaron de su casa, pasaron algún día en la cárcel y al paredón. A partir del bando del general Mola, se dedican a sembrar el terror y hacer desaparecer a todo aquél que no estuviera de acuerdo con ellos”.

La represión de Mola

“El primer muerto navarro –continúa Olga- fue el Comandante de la Guardia Civil, José Rodríguez Medel, que se opuso desde el principio a secundar la sublevación. Así lo comprobó Mola cuando habló con él por teléfono. Sus propios hombre mataron a Rodriguez Medel a tiros”. Olga Alcega cita la instrucción reservada número 1 firmada por Mola en Madrid el 25 de mayo de 1936 para dar idea de cómo se abordó la represión: “Se tendrá en cuenta que la acción ha de ser en extremo violenta para reducir lo antes posible al enemigo, que es fuerte y bien organizado. Desde luego, serán encarcelados todos los directivos de los partidos políticos, sociedades o sindicatos no afectos al movimiento, aplicándoles castigos ejemplares a dichos individuos para estrangular los movimientos de rebeldía o huelgas (…)”

Una camisa arremangada

A la presidenta de AFNNAR 36 le marcó que en 1965, cuando tenía cinco años, de vacaciones en el pueblo de su familia, junto al abrevadero, una vecina le dijera: ”Oye Olguita, cada vez que te veo me recuerdas a tu abuelo. Tu abuelo estaba aquí dando agua a las vacas tan guapo con su pantalón azul marino y su camisa tan blanca arremangada hasta el codo, la guardia civil se lo llevo al Ayuntamiento y luego a Magallon (a tres kilómetros) y allí lo asesinaron”.

Preso al amanecer y a las once muerto

Dice Olga que durante años tuvo dudas de si aquello lo había soñado hasta que ya adulta, muchos años después, consiguió encontrar el cadáver de su abuelo. La manga arremangada fue la clave. Al limpiar el esqueleto los botones del puño se encontraban a la altura del codo. “Mi abuelo tenía 48 años y era de Izquierda Republicana, aunque no lo pudieron atestiguar en el expediente de responsabilidades políticas- Se lo llevaron a primera hora y le maltrataron. Encontramos las costillas rotas, huellas de golpes y los dos tiros que le dieron en la cabeza. A las once ya estaba muerto”.

Todos lo sabían

“Todo el pueblo estaba enterado menos su mujer, mi abuela Emilia. Se lo dijo al día siguiente una vecina. Mi padre, que tenía diez años, estaba sentado en la escalera tomando el desayuno en la jarrita y escuchando. Oyó como decía la vecina: “Emilia no vayas, está muerto desde ayer y nadie ha tenido cojones para decírtelo”. Al niño se le cayó la jarra por la escalera.” Ese era el recuerdo más vívido de mi padre”. Recuerda Olga que Antonio era entre otros oficios cartero y el alcalde había pedido al gobernador civil que lo destituyera, que el 2 de septiembre nombrarían a otro.

La incautación de bienes

La carta fue la sentencia de muerte, justo cuando fue nombrado el otro cartero, asesinaron a Antonio. No creo que llegara a saber que estaba cesado”. A partir de ahí, relata Olga, comienza el proceso de responsabilidades políticas e incautan a la familia todos los bienes. “Con diferencia a lo que hicieron otras personas, mi abuela no se calló, y lucho asesorada para recuperar el 50 por ciento de sus bienes gananciales. Lo consiguió. El resto se lo quedaron el ayuntamiento y diversos particulares”. Corría ya 1942.

Las preguntas que hay que responder

Con todo este equipaje es normal que la presidenta de AFFNA36 salude con alegría todo lo que lleve a normalizar las heridas abiertas del pasado. Dice Olga Alcega: que lo importante sería que hubiera alguien en la Administración que coordinase las acciones.” Es preciso realizar un estudio de la situación actual de las víctimas y que haya una oficina o lugar donde puedan acudir. Mucha gente no sabe qué hacer. Te preguntan cosas tales como ‘ ¿Mi padre puede tener documento de responsabilidades políticas? ¿Dónde tengo que ir?’ Y no hay que perder de vista que mucha gente aún tiene miedo. Hay viudos o separados o solteros que tienen derecho a una pequeña pensión de 150 euros, muchos se han muerto sin saberlo. Hay que explicar las cosas a las víctimas: ‘¿Quieres que busquemos a tu padre? ¿Quieres documentación?’ Se trata de hacer reparación”.

Los cráneos que se tapan con cemento

“La Administración debe intentar recuperar todos los restos que sea posible pero con un equipo técnico, no pendientes siempre de que aparezcan voluntarios o de que concedan una subvención. Cuando en el casco antiguo de una ciudad se encuentran restos hay que parar las obras y aparecen los técnicos para investigar. En cambio en una carretera han aparecido restos humanos, se ha visto que el cráneo estaba perforado por una bala y han dicho ‘¡Bah! Esto es de la guerra civil’, y a continuación lo han tapado con cemento. Porque siempre se ha mirado para otro lado. Pues hay que decir que ya está bien”.

http://www.elplural.com/2013/04/28/siempre-podemos-poner-monolitos-pero-el-tiempo-de-buscar-a-los-desaparecidos-se-acaba-recuerdan-las-familias/