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Hitler experimentó en el Maestrat

Levante-EMV, 26.01.2014 | 28 enero 2014

_PrLevante-EmvEl ejército alemán probó en mayo de 1938 sus nuevos aviones de bombardeo en localidades del norte de Castelló como Ares, Benassal, Vilar de Canes y Albocàsser

 

NACHO MARTÍN | VALENCIA Los devastadores efectos del régimen de Adolf Hitler pudieran parecer lejanos en una comarca como el Maestrat, pero las últimas investigaciones evidencian que la provincia de Castelló fue una de las primeras víctimas de los experimentos de armamento del ejército nazi, que ayudó a Francisco Franco a imponer su golpe de estado y utilizó para ello las armas más mortíferas de la época. A cambio, el dictador español dio a Hitler carta blanca para que la Legión Cóndor experimentara por primera vez sus aviones Junker 87-Stuka masacrando cuatro municipios desarmados y ajenos a la guerra, aunque condenados por situarse dentro de la línea republicana.

Esta historia casi olvidada sale ahora a la luz gracias a la investigación llevada a cabo por el Grupo para la Recuperación de la Memoria Histórica del Siglo XX de Benassal, que ha obtenido documentación inédita del archivo militar alemán de Friburgo: el Bundesarchiv-Militärarchiv.

Ares del Maestre, Vilar de Canes, Albocàsser y Benassal fueron los cuatro municipios que el ejército alemán eligió para probar su nueva arma de destrucción masiva. Tal como explicó el autor de la investigación, Óscar Vives, la importancia del experimento fue tal que en los archivos alemanes «es uno de los episodios con mayor número de páginas y de fotografías, probablemente uno de los episodios de bombardeos que mejor documentó el ejército alemán no sólo de la Guerra Civil, sino de toda la Segunda Guerra Mundial».

Según Vives, la explicación radica en que el Maestrat fue el primer campo de pruebas en contexto de combate para los nuevos Junker 87-Stuka, que a partir de este experimento se fabricaron en masa y fueron una de las armas más temidas del ejército alemán en la Segunda Guerra Mundial. La novedad eran sus prestaciones para realizar bombardeos con la técnica de caída en picado, en la cual el avión se lanzaba desde 4.000 metros de altura –a 600 kilómetros por hora– con la proa apuntando al objetivo. Una vez por debajo de los 1.000 metros, el avión desprendía la bomba y lograba un blanco casi perfecto, con un margen de error de menos de 3 metros.

En Benassal murieron 15 personas, otras tres en Vilar de Canes, y al menos 10 en Albocàsser. Además, los edificios y viviendas de los municipios sufrieron una devastación sin precedentes. De hecho, muchos vecinos murieron sin saber exactamente qué había ocurrido aquellos cuatro fatídicos días de mayo de 1938.

La explicación ha llegado 76 años después. Eran blancos fáciles, sin armamento, sin soldados, apartados de la batalla y sin apenas consciencia del horror de la guerra que acontecía. Los vecinos de estos cuatro pueblos eran incapaces de imaginar que el ejército franquista pudiera atacar a civiles indefensos con bombas de 500 kilos llovidas del cielo. De hecho, los testimonios y los documentos del archivo alemán de Friburgo relatan cómo los habitantes de la zona salieron de sus casas a contemplar admirados los aviones, que acto seguido procedieron a bombardearlos. Durante casi un siglo, la única explicación que dio el régimen franquista fue «intoxicación por accidente aéreo».

Blanco fácil y sin defensas junto al aeropuerto de La Sénia.

La proximidad del aeropuerto de la Sénia fue uno de los motivos que determinaron la elección del Maestrat como banco de pruebas para que la Legión Condor experimentara la letalidad sus nuevos aviones Junker-87A. Los pilotos alemanes estaban afincados en aquel momento en la Sénia, un punto desde el cual podían bombardear Valencia y Barcelona. Además, los científicos alemanes aprovecharon este contexto para experimentar la efectividad de 3 aviones del nuevo modelo Junker en una zona sin defensa antiaéreas.

Un exótico campo de «ejercicios» para los pilotos del Führer.

Los pilotos que experimentaron con los Junker 87A fueron agasajados en la Sénia con todo tipo de favores en un contexto casi vacacional debido al clima soleado de la zona. Durante el periodo de pruebas, los pilotos pudieron escapar por unos días de los contextos de combate con riesgo. Su misión era tomar fotografías antes, durante y después de los bombardeos al objeto de documentar la letalidad y precisión. Veinte días más tarde también se tomaron imágenes a pie de campo.

Exposición del 16 de enero al 1 de marzo

«Experiments de la Legió Còndor a l´Alt Maestrat 1938» es el título de la exposición que podrá ser visitada en la Llotja del Cànem-Seu de la Ciutat de la Universitat Jaume I del 16 de enero al 1 de marzo de 2014. El comisario de la exposición es el investigador Óscar Vives, miembro del Grupo de Recuperación de la Memoria Historica del Siglo XX de Benassal.

La exposición muestra los efectos provocados por los experimentos con bombas de 500 kg realizados por la Legión Cóndor en mayo de 1938 en Ares, Albocàsser, Benassal y Vilar de Canes. Los bombarderos alemanes comprobaron en estas cuatro poblaciones de L´Alt Maestrat la puntería y eficacia de unas bombas y unos aviones, los Junkers 87 «Stuka», que serían claves en la posterior Guerra Mundial.

Se trata de una recopilación de más de cincuenta fotografías y otros documentos, material inédito que estaba depositado en el archivo militar de Friburgo: el Bundesarchiv-Militärarchiv. El material formaba parte de un informe titulado «Imágenes de los efectos de las bombas de 500 kg en los pueblos: Albocàsser, Ares, Benassal y Vilar de Canes» de 67 páginas con 66 fotografías de los cuatro pueblos, donde hay fotografías aéreas anteriores y posteriores a los bombardeos, donde se observa cómo la Legión Cóndor fija los objetivos.

http://www.levante-emv.com/comunitat-valenciana/2014/01/26/hitler-experimento-maestrat/1071814.html