Artículos y Documentos

Comunicado Comisión Interministerial y nacionalidad
ASOCIACIÓN DE DESCENDIENTES DEL EXILIO ESPAÑOL - Octubre 2004

http://www.exiliados.org




La Asociación de Descendientes del Exilio español expresa su satisfacción por el Real Decreto, aprobado por el Consejo de Ministros en su reunión del día 10  de septiembre de 2004, por el que se crea la Comisión Interministerial para el estudio de la situación de las víctimas de la guerra civil y del franquismo.

Junto con otras organizaciones sociales, representativas de los republicanos y demócratas españoles que han sufrido la represión y las terribles consecuencias del levantamiento militar fascista, de la II Guerra Mundial y de la dictadura franquista, hemos expresado días atrás nuestra posición sobre la imprescriptibilidad de los crímenes cometidos, el derecho a exigir que el Estado garantice el derecho a la justicia, a la verdad, a saber y a ser reparados; la necesidad de una declaración institucional de ilegitimidad y nulidad de los actos jurídicos del franquismo, y del reconocimiento a los valores de Libertad y Democracia por los que aquellas personas lucharon y padecieron tantas penalidades.

Los refugiados españoles sufrieron las consecuencias de la II Guerra Mundial. Contribuyeron asimismo a la Libertad en Europa, luchando en la Resistencia europea y en los Ejércitos aliados. Conservaron, difundieron y desarrollaron la cultura española en el mundo libre. Ayudaron a la recuperación de las libertades en España, con su permanente lealtad a sus convicciones democráticas y su denuncia internacional de la dictadura franquista.  Colaboraron con la lucha en el interior de España y crearon las condiciones que permitieron afrontar el cambio político operado en los años de la transición a la democracia española.

La Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados, en su sesión del día 20 de noviembre de 2002 aprobó una proposición no de ley presentada por el Grupo Parlamentario Socialista, sobre el desarrollo de una política de Estado para el reconocimiento de los ciudadanos y ciudadanas exiliados y de los llamados niños de la guerra, en la que se reconoció el sacrifico  de su alejamiento forzado de la Patria y el de sus hijos, españoles nacidos en el extranjero debido a  esa situación histórica excepcional.

La proposición reconoció que la mayor parte de los refugiados, cuando pudieron regresar a España, no lo hicieron porque durante sesenta años habían tejido sus relaciones personales y familiares en las tierras de acogida e instó al Gobierno para que desarrolle, de manera urgente, una política integral de reconocimiento y de acción protectora económica y social de los exiliados de la guerra civil, así como de los llamados niños de la guerra, que incluya la recuperación, en su caso, de la nacionalidad española, y su extensión a sus descendientes directos, con reconocimiento del derecho de voto.

Por ello, la Asociación de Descendientes del Exilio pide al Gobierno que declare que los exiliados y sus descendientes son víctimas del franquismo y reconozca jurídicamente el Exilio; que proceda a la regularización jurídica de los problemas de nacionalidad española derivados del exilio y que los hijos de los exiliados, españoles nacidos en el extranjero, sean declarados españoles de origen, puesto que los exiliados políticos se encontraron, repetimos, con una situación excepcional en relación a las representaciones diplomáticas y consulares del Estado franquista. En el caso de México, es necesario recordar que hasta la celebración de las primeras elecciones democráticas en España este valiente país reconoció a la II República española en el exilio y los actos consulares legales eran los realizados en la embajada y consulado de la República.

Solicitamos que se modifique el Código civil en materia de nacionalidad y se declare que quienes adquirieron otra nacionalidad, obligados por circunstancias excepcionales, no perdieron voluntariamente la española porque lo necesitaron para protegerse de la persecución política. El  exilio ha de entenderse en su sentido propio, es decir, ha de referirse al español y española que, especialmente por motivos políticos, como consecuencia de la guerra civil y la dictadura se vio obligado a refugiarse en el extranjero, así como a los familiares que le siguieron y nacieron fuera del territorio español.

Debido a que la mayor parte de los refugiados establecieron su residencia en países europeos, se debe mantener la posibilidad de la doble nacionalidad de los exiliados y de sus descendientes en todos los casos y expresarse de forma clara y transparente tanto en el Código Civil como en la firma de convenios de doble nacionalidad.