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"Me han amenazado e insultado por teléfono". ENTREVISTA A LUIS ROYO, DIVISIÓN LECLERC
El Periódico de Catalunya - 12/10/2004




Ángel Salamanca y Luis Royo son los nombres propios que marcan esta conmemoración del Día de la Hispanidad. El ministro de Defensa pretende que ellos representen la reconciliación de las dos Españas. En estas entrevistas, realizadas ayer, los dos protagonistas opinan sobre el acto en el que participarán hoy.

LUIS DÍEZ
MADRID

--¿Acepta de buen grado el homenaje a los republicanos que se va a simbolizar mañana en su persona?
--No me molesta siempre que sea por la paz; ya ha habido bastante dolor en este país.

--¿Le emociona el hecho de flanquear al Rey en el homenaje a los caídos?
--Yo sigo siendo republicano, y lo seguiré siendo hasta la muerte; no tengo por qué esconderme, pero me parece bien. El Rey nos ha invitado también a la recepción y le daré la mano.

--¿Va a saludar también al excombatiente de la División Azul que le acompaña en el homenaje a los caídos?
--Bueno, yo no he pedido este homenaje. Yo vine a España a presentar el libro de Juan Arévalo La guerra en singular. Se enteraron en la embajada en París y me invitó el jefe del Estado Mayor de la Defensa a participar en el acto. He aceptado sin reparos, pero ayer, en la comida, le pedí al ministro Bono que me pusiera al otro lado del excombatiente de la División Azul, entre otras cosas porque luchábamos en ejércitos contrarios y nada tengo que ver con ellos.

--¿En todo caso, cree que el acto servirá a la reconciliación?
--Lo que todos queremos es que este tipo de cosas sirvan para que no haya más guerras. Lo ocurrido en España y en Europa debe servirnos de lección a los españoles y a todos los europeos. Como lo que está ocurriendo ahora en Irak y en Palestina, que no tiene nombre y es la demostración de la inutilidad de la guerra.

--No se le ve muy contento.
--Mire, los olvidados hemos sido nosotros. Yo nací en Barcelona y conducía el blindado Madrid el 26 de agosto de 1944, cuando entramos en París. En la plaza de la Concordia nos dispararon. Estábamos dispuestos a luchar contra Franco, pero los norteamericanos cambiaron los planes y no nos apoyaron. Ahora se acuerdan de nosotros y ¿sabe? he tenido que quitar el teléfono porque he recibido amenazas e insultos... No me dejaban dormir.