Entrevista: Ismael Serrano / Cantautor : 'Siento adicción por el bando vencido'
La Voz de Asturias - 11/02/2004

MARTA BARBON
Ismael Serrano regresa la próxima semana a Asturias, donde
tantas veces se le ha aplaudido. Y vuelve con un nuevo disco,
Principio de incertidumbre , un directo en el que el
cantautor repasa su repertorio acompañado de amigos como Lichis,
Aute o Pedro Guerra. La cita es el día 17 en el Jovellanos.
-- Según el principio de incertidumbre
de Heisenberg, el observador influye en lo observado. Cómo
influye usted en lo que observa?
-- No compongo tanto para influir
en lo que observo, sino para sentirme menos solo. En una sociedad
en la que estamos aislados unos de otros, en la que se impone
un individualismo feroz, la música puede servir para romper
ese aislamiento, para tender puentes entre unos y otros y
descubrir que no estamos solos en nuestra inquietudes. Eso
puede hacer que la gente se sienta fuerte en momentos de adversidad
y que asuma la responsabilidad que le toca a la hora de transformar
la realidad. Para eso sirve la música, para saber que no estás
solo . Es casi una terapia que puede ayudar a que las cosas
cambien.
-- Y esa terapia le funciona?
-- En lo personal sí. Compongo
fundamentalmente por una cuestión terapéutica, no sólo para
enfrentarme al miedo de la soledad, sino también a otros miedos
como es la fugacidad del tiempo, para recuperar las batallas
perdidas, la memoria, los amores, y para tener una memoria
personal histórica, que es muy saludable para saber donde
uno quiere ir.
-- Mucho miedo le tiene usted
a estar solo.
-- Es uno de los miedos que
me persiguen más frecuentemente, y más aún en estos tiempos
terribles. Se nos aislan a unos de otros, se nos crean necesidades
artificiales, se nos crea una realidad virtual basada en que
todo está bien y no hay alternativas, de que este sistema
es el único. Eso me aterra.
-- La incertidumbre le acompaña
en su carrera?
-- Siempre porque el oficio
de músico tiene el inconveniente de estar cargada de incertidumbre,
más aún en un panorama musical en el que se imponen las estrellas
fugaces, en el que se busca la rentabilidad inmediata. Se
nos ha dado una imagen de triunfo dentro de la música que
supone convertirte en un superventas y hacer una canción que
pegue hasta el cansancio o no ser nada. La vigencia es muy
frágil.
-- Esa fragilidad le quita
el sueño?
-- No diré que no me inquieta,
pero no me quita el sueño porque con la música siempre voy
a vivir. Si fuera así supondría que me tendría que plegar
a las exigencias del mercado o de la industria, y yo no me
pliego. Mi trabajo depende de mí.
-- Y no le han asaltado dudas?
-- Verá, es que la incertidumbre
que tengo yo en este oficio, hoy por hoy la tiene todo el
mundo en su puesto de trabajo. La precariedad es un problema
generalizado que yo asumo con la misma naturalidad que lo
asume la gente que tiene un contrato de mierda.
-- En Principio de incertidumbre
aparece Papá cuéntame otra vez. Siente lo mismo al cantarla
ahora que en el 97?
-- Hay sentimientos encontrados.
Hay una parte que firmo con la misma contundencia. Esa mezcla
de desencanto y frustración, esa necesidad de revisar la memoria,
esa necesidad de exigir otro mundo posible. Eso sí sigue vigente.
Pero sí se te hace cuesta arriba reprocharle a la generación
de tus padres el fracaso del mundo en el que vives. Uno ahora
la canta con la responsabilidad que le toca ser de una generación
que ahora asume la responsabilidad de dirigir el mundo hacia
un lugar mejor. Es el único pero que le puedo poner a la canción,
aunque para mí sigue siendo necesaria.
-- Reivindica la memoria en
un momento en el que parece que cada vez tenemos menos.
-- El olvido es la tendencia
que se impone porque, fundamentalmente, los que imponen esa
tendencia son los que tienen más problemas de conciencia.
Yo, que siento adicción por el bando vencido, tengo esa preocupación
por la memoria porque tengo la conciencia tranquila. Y sé
que hay que tener memoria para no repetir los errores. Y para
saber quienes somos cada uno. El problema es que hay gente
que tiene grandes problemas de conciencia porque se sabe responsable
de grandes fracasos, de tragedias. La memoria es fundamental
para entender los tiempos convulsos en los que vivimos.
-- En un mes volveremos a pasar
por las urnas, lo teme?
-- Independientemente de lo
que se vote, lo que me gustaría es que se respete el resultado
de las urnas. Esto les puede parecer una barbaridad a algunos,
pero yo vivo en Madrid y ya hemos tenido que votar dos veces.
Y estamos viendo que al gobierno tripartito catalán se le
está sometiendo a un acoso y derribo terrible. La derecha
cuando pierde el poder tiene la soberbia de pensar que históricamente
el poder es suyo y que se lo han quitado.
-- En pocos años usted se ha
convertido en un referente para otros músicos, siente ese
peso?
-- No soy tan consciente de
eso, aunque te halaga porque si alguien te cita como referente
es que tienes una propuesta personal y eso te hace sentir
que has aprendido cosas. Aunque uno no deja de tener la sensación
que está empezando, sobre todo porque mis referentes son gente
como Serrat, Aute, Silvio, que tienen una trayectoria muy
larga que se basa en un trabajo muy continuado. Esa coherencia
para mí es un modelo.
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