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HOMENAJE ANARQUISTA EN EL MEUBLÉ
Opinión. Luis Mauri. El Periódico de Catalunya - 11/10/2004


El joven anarquista Juan José D. rondaba la veintena en 1977. Predicaba la revolución social en nombre de los mártires Durruti y Ascaso, llamaba con emoción a las barricadas al compás de La Varsoviana y soñaba con una sociedad fraternal, sin dios ni estado ni patrón.
En aquellos días en que los anhelos se antojaban más sólidos que gaseosos, Juan José D. se enamoró de Susi V., anarquista como él. Coincidieron en las Jornadas Libertarias del Park Güell, con 600.000 personas más envueltas en una estimulante neblina de marihuana y feromonas. Allí germinó el amor y también un futuro préstamo hipotecario. Para que luego los banqueros detesten a los anarquistas.
Hoy, Juan José D. y Susi V. avanzan vertiginosamente hacia los 50, siguen casados, tienen dos hijos y una cómoda --diríase que burguesa-- vida en común. El próximo fin de semana recorrerán la ruta de la Barcelona roja y negra, un itinerario en autobús por 46 lugares de la historia libertaria de la ciudad: el paseo de Verdum, donde en 1957 la policía acribilló al maquis Josep Lluís Facerías; el portal del Eixample donde fue detenido en 1973 Salvador Puig Antich; la Via Laietana, cauce del cortejo fúnebre de Durruti en 1936...
Pero Juan José D. y Susi V. echan algo en falta. El itinerario está cojo. ¿Por qué el bus no para en el 37 de la avenida del Hospital Militar? Ahí, en la Casita Blanca, el meublé de meublés de la ciudad, el maquis Quico Sabaté escribió en los 50 un audaz capítulo de su leyenda. Irrumpió en los cuartos con su metralleta Thompson y desplumó a señores y señoras que se aplicaban gozosos al intercambio clandestino de fluidos. Otro tanto hizo Facerías en el desaparecido meublé Pedralbes, y ahí un constructor que estaba con una sobrina menor de edad se resistió y murió de un tiro.
Pero Juan José D. y Susi V. saben cómo reparar este olvido. Cuando concluyan la ruta libertaria, en el Portal de Santa Madrona, pararán un taxi y pedirán que les lleve a la Casita Blanca. Al llegar, le indicarán al taxista: "Entre en el garaje, por favor. Nos quedamos".