Pamela Beth Radcliff: «La guerra civil fue casi inevitable»
elcomerciodigital.com - 29 de octubre de 2004
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 AUTORA. El estudio de la historiadora estadounidense Pamela Beth Radcliff es exhaustivo. / E. C.
La investigadora estadounidense elige Gijón como punto de referencia de la lucha fraticida que arrasó España en el 36 Acaba de publicar el libro 'De la movilización a la guerra civil'
R. E./GIJÓN
Gijón sirve de pretexto a la historiadora norteamericana Pamela Beth Radcliff para establecer qué elementos fueron determinantes para que se fuera fraguando el clima que desembocó en la guerra civil española. Según esta investigadora, profesora de la Universidad de California, la ciudad se convirtió en una especie de laboratorio social y político donde todas las fuerzas mostraron cuáles eran sus ideas y sus armas.
El resultado de este estudio, fruto de una investigación iniciada hace 12 años, es el libro que acaba de publicar en la Editorial Debate y que ha salido al mercado con el título 'De la movilización a la guerra civil. Historia política y social de Gijón (1900-1937)'. Se trata de un profundo análisis de los motivos que hicieron imposible el entendimiento «entre las reivindicaciones de los sindicalistas y las iniciativas reformistas de vocación ilustrada». Pero también es el «trágico testimonio de cómo las diferentes fuerzas políticas forzaron una situación política y militar que desembocó en una contienda fraticida que arrasó España».
-¿Por qué eligió Gijón para escribir este libro? ¿Quizá por ser entonces la ciudad 'más roja' de España?
-Gijón tenía una gran reputación de lucha política, de ser una ciudad 'roja', pero también tenía una vida asociativa muy densa y fue una ciudad con una dramática polarización entre el centro burgués y la periferia obrera. Porque los pueblos mineros, con su cultura dominada por los socialistas, y la ciudad administrativa y universitaria de Oviedo no tenían las mismas tensiones. Y la última cosa que me condujo a Gijón fue el dominio político anarquista, dado el poder existente de los socialistas en el resto de la provincia (con algunas excepciones). Quería saber qué factores contribuyeron a crear «el espacio político» en el que creció el movimiento cenetista dentro de una provincia 'socialista'.
-¿Cree que Gijón pudo ser caldo de cultivo de la Revolución del 34 y de la posterior guerra civil del 36?
-Gijón fue quizás la ciudad más polarizada en Asturias, dado que existieron organizaciones fuertes conservadoras al lado de organizaciones izquierdistas también muy fuertes. Por esta razón sirve como 'microcosmos' del 'caldo' que produjo la guerra civil.
Los dos 'gijones'
-Habla en su libro de dos 'gijones': el proletario del oeste y del sur y el pudiente del este. ¿Todavía se da hoy esa dualidad?
-En el sentido mas general de zonas pobres y otras mas adineradas, sí. En el sentido de dos 'gijones' organizadas en bloques polarizados, no. Una diferencia entre entonces y ahora es, como todo el mundo reconoce, la 'memoria' de la guerra y el compromiso de 'nunca más' que supuso la base de consenso de la Transición. Otra diferencia es que los intereses de clase no funcionan como canal asociativo como en los años 30. El sentimiento de 'clase' como identidad colectiva ha disminuido. La sociedad española está menos movilizada hoy, algunos dirían que apática. Una sociedad movilizada es buena, pero en una democracia frágil, como fue la República, puede desestabilizar el orden político.
-¿Todo habría sido diferente si hubiera habido un entendimiento entre socialistas y anarquistas?
-La Alianza Obrera no fue una realidad en Gijón durante la Revolución del 34.Gijón no fue incorporada plenamente en los planes para la revuelta y quedó aislada durante la insurrección. Pero el resultado habría sido el mismo, aunque los dos grupos hubieran colaborado más estrechamente. No es posible que una insurrección urbana con barricadas derrote a un ejército profesional.
-¿Qué falló para que los preceptos de reformistas como Melquíades Álvarez o Eladio Carreño no lograran esa recuperación intelectual y cultural que anhelaban?
-Ellos tenían un mensaje 'integracionista', que prometió a la clase obrera la inclusión en el sistema político, cultural, social y económico. El éxito de ese mensaje requiere un sistema político que pueda responder a las necesidades del pueblo. La gente debe tener fe en el sistema. Y no tenía esa fe, ni durante la Restauración, ni durante la República. Sin esta fe, el mensaje de los reformistas no podía triunfar, pero era un clima muy favorable para los anarquistas y su mensaje.
Las 'tres Españas'
-¿Cree que, como han publicado otros historiadores, en la guerra civil no se enfrentaron las 'dos Españas', sino las 'tres': republicanos, fascistas y reformistas?
- Este debate entre las dos o las tres Españas es interesante y no tengo una respuesta definitiva. Creo que la guerra tenía dos caras en unos lugares y tres en otros, dependiendo de la distribución de fuerzas. El bando republicano no fue el mismo en Gijón que en Barcelona. Durante la guerra, no existía el mismo nivel de lucha fraticida en Gijón que en Barcelona. Creo que el frente asturiano estuvo particularmente aislado del resto del campo republicano y las historias clásicas de la guerra no valen para esta región.
-¿A qué conclusiones ha llegado tras la investigación?
-El estudio de los antecedentes de la guerra en Gijón me convenció de que, en las zonas movilizadas del país, la guerra fue casi inevitable. Fue arraigando en culturas antagonísticas muy fuertes, que se desarrollaron durante el curso de casi treinta años. Además, y eso es significativo, la cultura republicana fue, al final, incapaz de canalizar las energías y estabilizar la política de la República. En otras palabras, el republicanismo no tenía los recursos -sociales, políticos, culturales- para superar las divisiones existentes en el nombre de la República. No podía captar al movimiento obrero, pero tampoco la lealtad de los intereses industriales y comerciales poderosos.
-¿Qué recuerda de su experiencia investigadora en Gijón?
-Para mi, fue impresionante vivir e investigar en la misma ciudad. Me gustó pasear por las calles estrechas de Cimadevilla, la calle Corrida, etcétera... Recuerdo la lluvia, ¿mucha lluvia! Y la Hemeroteca de la Cámara de Comercio sin calefacción, donde trabajaba con abrigo, guantes y bufanda.
--¿Quiénes colaboraron en la elaboración de su exhaustivo estudio histórico?
-Me ayudó mucha gente, profesores como Ramón Alvargonzález, Ángeles Barrio, Manuel Suárez Cortina, Jorge Uría, David Ruiz y Germán Ojeda. También recuerdo al padre Patac y Patricio Adúriz, ya fallecidos.
APUNTES
Graduada en Historia por la Universidad de Columbia, ejerce como profesora asociada en la estadounidense Universidad de California (UCLA) en San Diego.
Está considerada una gran especialista en historia social y en historia de las mujeres españolas.
Ha escrito decenas de artículos de investigación y colabora habitualmente con el 'Journal Of Social History'.
Acaba de publicar el libro 'De la movilización a la guerra civil. Historia política y social de Gijón (1900-1937)' con la Editorial Debate.
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