«Valió la pena. El pueblo tenía que defender sus intereses»
elcomerciodigital.com - 5 de octubre de 2004
http://servicios.elcomerciodigital.com/pg041005/prensa/noticias/Sociedad/200410/05/GIJ-SOC-157.html

A Manuel Alonso González la guerra civil española le sorprendió con 18 años. Cuando las tropas franquistas tomaron Asturias se fugó al monte. Desde allí planta cara a la insurrección militar a través de las guerrillas, durante siete años. En 1945 cae herido. Se convierte en uno más de los prisioneros de guerra. Le condenan a treinta años de prisión, pero a los veinte, con la muerte del general Francisco Franco queda en libertad.
Mucho antes, con tan sólo 16 años, 'Manolín el presu', como se le conoce en el pueblo de Lorío, fue testigo de la revolución del 34. «Desde El Condado se organizaban movilizaciones. Yo era muy joven y colaboraba yendo de un sitio a otro, donde me mandaran», relata.
La revolución era previsible. «Estaba claro que el pueblo se iba a levantar. Los obreros no tenían apenas armas, así que utilizaban dinamita. Fueron tomando cuarteles de la Guardia Civil, como el de Laviana o el de Barredos. Era una lucha en defensa de mejores condiciones para los trabajadores y para atajar el paro, porque entonces había mucha miseria, andábamos vestidos con remiendos y no teníamos ni un traje para un día de fiesta», narra. La Guardia de Asalto no tardó en sofocar la revolución popular y la derrota fue cruenta. Según recuerda Manuel, «hubo muchos detenidos, torturados y muertos. A más de uno le rompían los dedos de la mano con la bisagra de las puertas. A otros les colgaban atados para pegarles».
Contra el despliegue militar poco pudieron hacer los trabajadores, pero «la lucha valió la pena, porque el pueblo tenía que defender sus intereses». MANUEL ALONSO GONZÁLEZ EX GUERRILLERO
|