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Reseña: Homenaje a las víctimas del éxodo de la carretera de Málaga a Almería. Febrero de 1937
Eduardo J. del Rosal Fernández - Torre del Mar (Vélez-Málaga) - 6 de febrero de 2005


El pasado domingo, día 6 de febrero, tuvo lugar en la localidad de Torre del Mar (Vélez-Málaga) el acto en memoria de las víctimas de la huída de los malagueños, y población refugiada en la capital, por la carretera hacia Almería.

Han pasado 68 años de aquella evacuación masiva de la ciudad, que comenzó el domingo 7 de febrero de 1937, cuando las tropas marroquíes e italianas se situaban a unos pocos kilómetros de la capital y en la Comandancia militar se reúnen de urgencia bajo la dirección del Coronel Jefe, José Villalba, el Comisario delegado de guerra del sector el comunista Cayetano Bolívar, el delegado de la sección de operaciones y anarquista José Margalef, y el Secretario provincial del PCE, Rodrigo Lara Vallejo y acuerdan la retirada ante el abandono que padecía la ciudad, por parte del Gobierno de Largo Caballero, que había negado reiteradamente refuerzos y armamentos para sostener el frente, por considerarlo un bastión anarquista y comunista, implicando la imposibilidad de defender Málaga.

Es el inicio de uno de los hechos más dramáticos y poco conocidos de la guerra civil española, por el que decenas de miles ( entre 50.000 y 150.000, según las fuentes) de hombres, mujeres y niños marchan, en su mayor parte andando, por una estrecha carretera flanqueada por la sierra y el mar, para intentar llegar a Almería, situada a más de 200 Km., y que suponía alcanzar la seguridad de no ser asesinados por los fascistas.

El brigadista y médico canadiense, Norman Bethune, supo describir como nadie aquella penosa y trágica marcha, a la que calificó como “la más grande y terrible evacuación de una ciudad" en aquellos tiempos. El horror de lo visto por él, y sus camaradas, le hace decidir poner su ambulancia al servicio de los niños, enfermos y ancianos para ponerlos a salvo. De las dramáticas escenas que vivió cuenta: “los niños envueltos de brazos y piernas con harapos ensangrentados, sin zapatos, con los pies hinchados aumentados de dos veces su tamaño, lloraban desconsoladamente de dolor. Hambre y agotamiento" (...) “Imagínense, cuatro días y cuatro noches, escondiéndose de día entre las colinas ya que los bárbaros fascistas los perseguían con aviones, caminaban de noche agrupados en un sólido torrente, hombres, mujeres, niños, mulos, burros, cabras, gritando los nombres de sus familiares desaparecidos, perdidos entre la multitud"(...) “Muchas ancianas abandonaban simplemente esta lucha se tendían a los lados de la carretera y esperaban la muerte".[i]

El escritor ruso Ilya Eremburg, enviado a España, escribiría para Izvestia : “Iban mujeres, enfermos, viejos, llevaban niños al brazo. Sobre los niños, muertos de terror, volaban los aeroplanos alemanes. Estaban limpiando a España del pueblo español".[ii]

También el filósofo y, por aquel entonces, dirigente de las JSU malagueñas cuenta que recorrió el camino nos cuenta: “Y los que todavía pueden caminar, de pronto tienen que detenerse y, espantados, echarse a tierra o esconderse en los huecos del camino o al otro lado de la sierra para no ser despedazados por los obuses de los cañones de los barcos de guerra que disparan a ras de tierra, o más bien a ras de mar, desde 200 metros.(...) los vivos reinician la marcha dejando atrás brazos arrancados, cuerpos partidos y, lo que es peor, los lamentos desgarrados de los heridos cuyas heridas no pueden cerrar (...) El cielo – limpido cielo andaluz – es ahora tenebroso espacio del crimen, desde el cual los trimotores alemanes tiñen la tierra de sangre (...) y por si fuera poco... los tanques (italianos) pisan los talones de los últimos fugitivos de la caravana".[iii]

Son estos hechos “olvidados", y desconocidos para la mayoría de los españoles, en especial de los jóvenes,los que se pretenden rescatar para la memoria colectiva de nuestro pueblo. El horror del fascismo que no puede quedar difuminado por las versiones oficiales que abundaron en la llamada “transición política a la democracia" y que venía a cubrir con el manto de que “todos eran iguales en la guerra" todos los crímenes, asesinatos y torturas del régimen franquista.

Es por ello que a iniciativa de IU-CA-LV, a propuesta del Foro por la Recuperación de la Memoria Histórica de Andalucía, especialmente a la labor de Luis García, se aprobó en la Diputación Provincial de Málaga una moción que ha dado lugar a este merecido homenaje a las miles de víctimas de aquel suceso.

El acto consistió en descubrir una placa con el lema: “MÁLAGA 1937. NUNCA MÁS" y a la plantación de un almendro en flor que según el artista encargado de realizar el Memorial, Rogelio López Cuenca, “al florecer en febrero, simboliza un homenaje silencioso a las víctimas". En este lugar que será un espacio abierto a los ciudadanos, donde quedaran plasmados los nombres recopilados de quienes vivieron los hechos, y se completará el Parque de la Memoria un proyecto que acabará en febrero del 2007, en el 70 aniversario del éxodo.

Al acto asistieron cerca de mil personas que entre banderas republicanas, de IU-CA-LV y del PCE, además de una de la CNT, escucharon las disertaciones del Presidente de la Diputación Prov., Salvador Pendón; del alcalde de la ciudad, Antonio Souviron, ambos del partido socialista y de Antonio Blanco, vice-presidente de la Diputación y alcalde de IU-LV-CA, y del PCE, de Alozaina y finalizando el autor de la obra.

Asimismo en el acto hubo una amplia representación del PCE y de IU-LV-CA, entre ellos: Diego Valderas, el diputado andaluz Antonio Romero, el concejal José Luis Portillo (Secretario Político del Comité provincial del PCA), Adolfo Mira (Secretario Local de Málaga PCA), José Ponce (alcalde de El Borge), José Antonio Castro (Coord. Provincial de IU-LV-CA) y numerosos militantes comunistas de las localidades de la Axarquía, y en especial a los miembros del Foro por la Recuperación de la Memoria de la Axarquía y Málaga que se encargaron de recoger los nombres de asistentes y entregarles una lámina conmemorativa del acto.

Además hubo una notable presencia de personas que vivieron tan lamentables acontecimientos en 1937, cuando eran, tan solo, unos niños pero que nunca podrán olvidarlos, como el camarada José Tur (Agrupación “Marcelino Camacho") que cuenta como su madre con él recién nacido, con apenas siete días, lo llevaba en brazos y a su hermanito de siete años de la mano, cuando apenas podía andar por lo reciente del parto. Tal es así que la gente le decía que abandonara al bebé en el camino, entre tantos niños muertos, pero ella siguió su camino[iv]. O como el camarada Cristóbal Criado (Agrupación “Andrés Rodríguez") que recuerda: “Todo era la viva imagen de un paisaje desolador, más parecido a un cementerio con cuerpos esparcidos, retorcidos por el dolor de la metralla, que simplemente una carretera destrozada por el efecto de las bombas".[v]

Eduardo J. del Rosal Fernández
Secretaría de Memoria Histórica del Comité provincial del PCA


(1) Con motivo del homenaje a las víctimas que realizó la Diputación Prov. en el año 2004 se realizó una exposición con fotografías del comunista canadiense Dr. Bethune de los hechos acontecidos y se reeditó su obra “El crimen de la carretera Málaga-Almería (febrero de 1937)”. También parte del texto se puede ver desde 1998 en http://www.geocities.com/SoHo/1795/0998nar.hatm.
(2) ABC, Madrid 6 de marzo de 1937 (De Izvestia, de Moscú).
(3) Conferencia de Adolfo Sánchez Vázquez “De la Guerra en Málaga. Recuerdos y reflexiones” organizada por las FIM y el Comité Provincial del PCA en Málaga el 11 de septiembre del 2003.
(4) Entrevista realizada a José Tur en el acto-homenaje de Torre del Mar, 6-2-05.
(5) CRIADO MORENO, Cristóbal: Mi juventud y mi lucha, Málaga 1993, pp. 33-42