Ni ser prima de Hitler la salvó de la cámara de gas en Austria. Una prima segunda del dictador murió por ser "demente" en el manicomio de Hartheim
Infobae.com - 18/01/2005
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La información fue proporcionada el lunes por el Instituto de Medicina Legal de Munich y el Instituto de Obersalzberg en Berchtesgaden, luego de evaluar una serie de documentos de la época desconocidos hasta ahora.
De las investigaciones realizadas resulta que Aloisia V. fue trasladada el 28 de noviembre de 1940 de la clínica psiquiátrica de Viena "Am Steinhof" primero a un instituto de Ybbs y, luego, el 6 de diciembre de 1940, fue asesinada en las cámaras de gas del instituto de Hartheim.
Del caso se vienen ocupando desde agosto de 2004 el historiador estadounidense, residente en Salisburgo, Timothy W. Ryback y el estudioso Florian M. Beierl, en colaboración con el médico legista de Munich, Wolfgang Eisenmenger.
La semana pasada la historia clínica de la paciente proporcionó la última prueba irrefutable que demostró que la prima segunda del F&uciric;ehrer fue asesinada, a los 49 años, en el marco del programa de exterminio del fundador el nazismo.
"Los secretos de Hitler sobre su familia eran legendarios, después de 60 años sabemos por qué", dijo Ryback y agregó: "Este hombre tenía en verdad mucho para ocultar".
Aloisia V. había nacido en 1891, tenía dos años menos que Hitler y provenía de la familia de Alois Schicklgruber, el padre del ex dictador, en la que había también un suicida y diversos enfermos mentales.
Antes de morir, la mujer había pasado nueve años recluida en el Steinhof donde, entre otras cosas, se le diagnosticaron alteraciones esquizofrénicas, desorientación, depresión y manías persecutorias.
La mujer había dicho a los médicos que temía a los fantasmas y en una carta de 1934 suplicaba que se la envenenara: "Bastaría seguramente una pequeñísima cantidad para liberarse de mi terrible tortura", escribió.
Según los historiadores, Aloisia acostumbraba tener ataques de ira, aunque en ocasiones también realizaba pacíficamente trabajos manuales.
Eisenmenger aseguró que en el árbol genealógico de Aloisia se pueden encontrar numerosas enfermedades mentales y lanzó una advertencia contra conclusiones precipitadas sobre el estado de salud del dictador ante las enfermedades de esta parienta suya.
Hitler no era esquizofrénico, aunque "en árboles genealógicos que presentan tantas enfermedades como el de la familia de Aloisia V. es posible que surjan con más frecuencia personalidades anormales en las líneas secundarias", explicó.
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