Che
Mario Benedetti, 1997

Lo han cubierto de afiches de pancartas de voces en los muros de agravios retroactivos de honores a destiempo
han transformado en pieza de consumo en memoria trivial en ayer sin retorno en rabia embalsamada
han decidido usarlo como epílogo como última thule de la inocencia vana como añejo arquetipo de santo o satanás
y quizás han resuelto que la única forma de desprenderse de él o dejarlo al garete es vaciarlo de lumbre convertirlo en un héroe de mármol o de yeso y por lo tanto inmóvil o mejor como mito o silueta o fantasma del pasado pisado
sin embargo los ojos incerrables del che miran como si no pudieran no mirar asombrados tal vez de que el mundo no entienda que treinta años después sigue bregando dulce y tenaz por la dicha del hombre.
Mario Benedetti, 1997
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