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La lista de George Orwell: 'revelaciones' y calumnias
Agosto 2003

http://www.fundanin.org/orwell-lista.htm


Estos dos textos, que salen al paso de las acusaciones de 'delación' que ensucian desde hace unos años la memoria de George Orwell

Las nuevas revelaciones sobre George Orwell

Javier Rodríguez

Gracias a los últimos archivos desclasificados por el Ministerio de la Verdad, hemos descubierto que George Orwell no delató a 38 criptocomunistas ingleses por un puñado de dólares sino por amor, lo que parece una razón de mucho más peso. Sin embargo, y como era de esperar, en estas nuevas, poco sorprendentes y hasta aburridas revelaciones, hay muy poco de novedoso. Son una sarta de calumnias a la que no parece querer responder nadie; ni siquiera cuando muchos han tenido la oportunidad de hacerlo con motivo del centenario.

La prensa española en su conjunto no tuvo problemas para sentenciar ya al escritor británico cuando se destapó el escándalo hace ya casi siete años: el mismo diario que publica esta vez el 'hallazgo' de Timothy Garton Ash, The Guardian, nos hizo saber entonces todo lo necesario para conocer al otro Orwell: un soplón que escribía novelas que denunciaban, hipócritamente, al Gran Hermano. No obstante, la revelación no era tal. La verdad era, sencillamente, ésta: convaleciente en un hospital para tuberculosos, Orwell recibió la visita de Celia Kirwan, funcionaria del Foreign Office británico. Kirwan le pidió su apoyo para una campaña de contrapropaganda ideada para combatir al estalinismo y quiso conocer si Orwell sabía de otras personas que podrían sumarse a dicha campaña. En una carta que envió a su amiga, Orwell mostró su adhesión a la idea y sugirió al mismo tiempo varios nombres de personas que, en su opinión, estarían dispuestas a hacer lo mismo (Franz Borkenau, por ejemplo). De paso, también le propuso a Kirwan una lista que había confeccionado a lo largo de los años con los nombres de intelectuales ingleses 'con los que no se podía contar para una propaganda semejante'. A esa lista (conocida desde hace más de veinte años, cuando se publicó la biografía del autor de 1984 escrita por Bernard Crick) pertenecen las 38 personas que Orwell presuntamente delató.

¿Pero dónde está esa delación y en qué consiste? Eso nadie lo sabe, pero da igual; los muertos no pueden defenderse y, en esta época en que todos son antiestalinistas (y uno no puede dejar de preguntarse si realmente hubo estalinistas o franquistas alguna vez), arrebatarles los méritos a los que de verdad lo fueron cuando suponía un gran sacrificio parece haberse convertido en una fuente de placer morboso.

George Orwell supo ver, hace más de medio siglo, que la versión fabricada por los estalinistas y la izquierda en general acerca de la Guerra Civil española (a saber, que se trataba de una contienda entre una República legítima y un vulgar golpe de Estado, sin ningún atisbo de revolución social) era la que terminaría por imponerse en el futuro. Orwell tuvo razón también en eso; quizá por ello hoy algunos prefieren verlo convertido en un chivato.

Javier Rodríguez es traductor y editor de George Orwell ante sus calumniadores


La 'lista' de George Orwell

Andy Durgan

Con el centenario del nacimiento George Orwell se ha 'descubierto' de nuevo, esta vez por parte del periodista británico Timothy Garton Ash, la lista supuestamente enviada por Orwell a los servicios secretos nombrando intelectuales y artistas pro comunistas. Así se demuestra, tanto según los herederos del estalinismo como según la derecha, que Orwell fue un anticomunista a secas, y, en el caso de la derecha, uno de los suyos. La realidad es muy distinta.

En 1948 el gobierno laborista estableció el Information Research Department (IRD) para 'combatir la propaganda comunista y defender los ideales del socialismo democrático', una entidad que se convertiría en una fuente importante de contrainformación del imperialismo británico en la guerra fría. Un poco antes de su muerte Orwell fue invitado a colaborar con el IRD y les entregó una lista de personas que desde su punto de vista no fueron de fiar en la lucha contra el comunismo. Fue un grave error por parte de Orwell. Un error que fue debido tanto a su anti-estalinismo radical como a sus esperanzas en el nuevo gobierno laborista. Sin embargo, no significa que Orwell se convirtió en un combatiente más de la guerra fría. Varias veces antes de su muerte Orwell se opuso abiertamente cualquier versión británica del McCarthyism, cualquier prohibición del Partido Comunista o sanción contra sus militantes o cualquier idea de 'una guerra preventiva' contra el comunismo.

El socialismo de Orwell, que se expresó en un multitud de artículos y declaraciones después de volver de España, no tuvo nada que ver con el estalinismo, por supuesto, pero tampoco con el supuesto 'socialismo democrático' de los social demócratas, sino que fue, para él, el socialismo 'de verdad' que había visto en la revolución española. Dada su trayectoria, a pesar de sus ideas contradictorias, es bastante probable que Orwell no hubiera seguido colaborando con el IRD una vez que su papel fue más claro como una arma más en la guerra fría.