Artículos y Documentos

Ni un paso atrás con la Memoria
José María Pedreño - 17/09/2003


En los últimos días han aparecido varios artículos en prensa y en Internet descalificando el trabajo que la izquierda está realizando con la Recuperación de la Memoria Histórica. Estos señores quieren tener una izquierda desbravada, sin identidad, absorbida por los planteamientos ideológicos de las clases dominantes. Desde su sensación de clase vencedora en la constante lucha de clases, desde siempre, no aceptan que queramos volver a ser esa fuerza motriz de los grandes cambios, capaz de enfrentarse a ellos y hacer que se tambaleen e incluso derrotarlos, provocando la reversión de su victoria y generando cambios tendenciales.

No hagamos caso a sus quejas, fortalezcamos el movimiento, unifiquémoslo, llenemos cada cuneta y cada pueblo de España de banderas tricolores, banderas rojas y banderas rojinegras. Despertemos el espíritu de nuestros caídos, revistámonos con los pensamientos de los que nos precedieron, mantengámonos firmes, usemos las técnicas actuales y liguemos sus luchas a las nuestras (que son las mismas y contra los mismos enemigos). Cada vez que excavamos una fosa, organizamos un homenaje, una exposición o unas jornadas de divulgación, estamos abofeteándoles; pero no seamos ingenuos, no van a parar de vociferar deseando que entremos 'al trapo' de sus provocaciones en los medios. No aceptemos el desafío, sigamos dando la batalla en el terreno que hemos elegido. Si lo que les duele son las actividades que realizamos intensifiquemos nuestros esfuerzos y contestémosles haciendo lo que les molesta: recuperar y divulgar la historia de la izquierda de nuestro país.

Cuando cada día, en distintos puntos del estado, realicemos actividades, el enemigo intentará abatirnos, aunque no podrán porque nuestro sentido de la unidad y nuestra determinación serán un muro infranqueable y nuestra fe en la victoria los aplastará. La medida de nuestros avances nos la darán sus ataques, cuanto más intensa sea nuestra presión, más encarnizados serán sus contraataques. Parafraseando a Mao, tenemos que conseguir que cada uno de nosotros y cada actividad que desarrollemos sea atacada por el enemigo.

Estamos lanzando ataques frontales y cada vez más masivos e intensos contra sus trincheras culturales, si nos atacan es porque estamos causándoles un profundo daño. Perseveremos, multipliquemos nuestros esfuerzos, sumemos nuevos aliados. Hemos abierto una brecha, sigamos ampliándola y, cuando llegue el momento, una vez desalojado el enemigo de sus posiciones, ocupémoslas. Ayer éramos unos pocos, hoy somos decenas, mañana seremos miles, que sus 'ladridos' se transformen en gritos de desesperación por su derrota. Estamos en el camino de la victoria, ya no podemos dar ni un paso atrás.