Informe arquelógico Otero de Herreros - sept 2003

3.EXCAVACIÓN

La excavación de la fosa de Otero de los Herreros se realizó durante los días 27 a 29 de junio y 4 a 6 de julio de 2003. Los trabajos de campo se apoyaron en voluntarios de la zona y colaboradores de Foro por la Memoria coordinados por un equipo de especialistas con experiencia en excavaciones de campo y dirigidos por el redactor del presente informe [3].

Cómo hemos reseñado en apartados anteriores, la excavación vino precedida de un laborioso trabajo de búsqueda de testimonios orales que tenía como objetivo principal la reconstrucción de los hechos y la localización exacta del lugar en el que se
encontraban los restos [4].

Para planificar con detalle los trabajos, el arqueólogo responsable y el presidente de Foro por la Memoria, acompañados por el historiador Santiago Vega y la alcaldesa de Otero de los Herreros se personaron en el lugar con el testigo principal una semana antes del inicio de la excavación. Allí pudieron recoger de primera mano los testimonios para la localización de la fosa y establecer las primeras directrices sobre las necesidades de material y equipo humano necesarios. El testigo estableció un área de búsqueda con seguridad en torno a un punto identificable para él: una piedra que, según su propio testimonio, "tenía forma de asiento" y desde la cual él había visto durante mucho tiempo "los amontonamientos de tierra que señalaban los cadáveres enterrados".

Con estos presupuestos se estableció un plan de trabajo con tres ejes de trabajo fundamentales: la localización de los restos, la excavación de los mismos con metodología arqueológica, y el registro fotográfico, planimétrico y documental para poder reconstruir todos los datos relacionados con los hechos que rodearon la desaparición y muerte de estos cinco vecinos de Otero de los Herreros.


[4] Remitimos para un conocimiento detallado al informe del historiador y de los responsables de
la recogida de testimonios orales.

[3] El equipo estuvo fomado por Sara Cardenal, Andrés Devesa, Mario Torquemada y Arantxa Martínez, y contó con la inestimable colaboración de las arqueólogas Eva Redondo y María Martín para la extracción de los restos y la documentración planimétrica.