Informe arquelógico Otero de Herreros - sept 2003

3.1.Metodología

A partir de los testimonios orales pudimos delimitar un área de trabajo más o menos concreta, aunque se establecieron una serie de factores que habían podido alterar de forma directa la identificación del lugar exacto de la excavación:

a) El notable incremento de encinas y carrascas habían cambiado sustancialmente al aspecto de la zona, antes casi totalmente despejada y hoy notablemente convertida en una zona poblada por este tipo de árboles.

b) La referencia inicial era una piedra que sobresalía del suelo, pero ya en la visita previa se pudieron observar algunos otros puntos en la zona de similares características que hicieron dudar, en algún momento, al testigo principal.

c) Debíamos tener en cuenta el factor humano: estábamos hablando de hechos ocurridos hace 66 años. Los testigos en el momento de los hechos eran niños en torno a los 10 años de edad, algunos de los cuales no había vuelto al lugar desde hace más de 50 años.

d) Por último, debemos tener en cuenta que los trabajos se realizan por voluntarios con poco tiempo disponible por lo que es necesario cualquier ahorro de tiempo en la localización de los restos para poder contar con más tiempo en la excavación detallada y el registro de los restos.