Noticias

La huella franquista se mantiene viva en las calles extremeñas
hoydigital - 22 de noviembre de 2004

http://servicios.hoy.es/pg041122/prensa/noticias/Regional/200411/22/HOY-REG-072.html


IU y PSOE promueven cada cierto tiempo nuevos cambios, ante la indiferencia ciudadana En Plasencia, el Rey Juan Carlos acaba de sustituir al Generalísimo En Mérida, se quiere recordar con un monolito a los desaparecidos

PABLO CALVO/CÁCERES
Francisco Hurtado, de Juventudes Socialistas de Cáceres, asegura que «no valen las tibiezas» cuando se trata de cerrar heridas. La propuesta de su organización de que se traslade al cementerio la Cruz de los Caídos no ha recibido respuesta por parte del Ayuntamiento. «Los símbolos funerarios deben estar en el cementerio. Es verdad que en su día se quitaron las calles más significativas, pero se trata de un proceso sin terminar, y pensamos que el traslado de la Cruz sería el culmen de esta actuación. Muchas personas nos han dicho que nuestra iniciativa es acertada, y éso nos da ánimos».

Pese al tiempo transcurrido, Hurtado asegura que se trata de un símbolo «antidemocrático y de intensa carga ideológica». «Todos aceptaron en su dia un pacto tácito de silencio para poder asentar la transición democrática, pero si de verdad se han cerrado heridas, es el momento de quitar ese símbolo. No valen tibiezas como el de cambiar la placa para acoger a todos los caídos», subraya. La huella del franquismo se mantiene viva en las calles de las principales ciudades extremeñas, una circunstancia que no parece sobresaltar a los vecinos, ni encender debates ciudadanos. La eliminación de los símbolos y nombres que más podrían herir al bando de los vencidos en la Guerra Civil fueron eliminados a lo largo de los años ochenta por los respectivos ayuntamientos, una vez consolidada la democracia. Otros símbolos, monumentos y nombres de calles, sin embargo, sobrevivieron a aquel impulso de reconciliación, y se mantienen en su lugar original, mermados en su carga ideológica, pero vigentes.

Es el caso de la Cruz de los Caídos que preside en Cáceres la Plaza de América. Juventudes Socialistas acaba de solicitar públicamente su traslado al cementerio, «como símbolo funerario que es». «Es un símbolo obsoleto, tanto por el motivo que representa como por sitio en el que levantó, la puerta de entrada a la ciudad», asegura Francisco Hurtado. Ciertamente, la expansión de la capital cacereña ha hecho que la Cruz de los Caídos no sea desde hace tiempo la primera visión que tiene el visitante que llega por la N-630 hasta Cáceres. Esta semana registrarán su petición en el Ayuntamiento, aunque no hay intención de acceder al traslado.

De hecho, el Ayuntamiento cacereño gobernado por el Partido Popular, ha venido rechazando en pleno las propuestas de Izquierda Unida para que se acaben de retirar los nombres de calles franquistas. IU lo intentó en el 1999 y en el 2000, pero ni siquiera obtuvo el respaldo del PSOE.

Los cacereños, pues, aún residen en calles como 18 de Julio (para la que se proponía el nombre de Democracia), General Yagüe, Capitán Luna o División Azul. Cerca de una docena de vías hacen mención al régimen franquista o la Guerra Civil.

Otras denominaciones sí fueron sustituidas. La calle General Franco dejó paso a Pintores, José Antonio a Barrionuevo y Defensores del Alcázar a Gran Vía, entre otras. Un estudio de los alumnos del Instituto Hernández Pacheco de Cáceres recoge de forma exhaustiva toda la huella franquista en la ciudad donde Franco fue proclamado Jefe del Estado y Generalísimo de los Ejércitos. Una placa recuerda tal hecho histórico en el palacio de los Golfines de Arriba, donde fijó su cuartel general.

PLASENCIA

Avenida del Generalísimo

Hasta ahora

Franco ha tenido calle (Avenida del Generalísimo) en Plasencia hasta este mismo verano. El Ayuntamiento gobernado ahora por el PSOE decidió sustituir el nombre del Generalísimo y el de Avenida del Ejército (su continuación) por avenida Juan Carlos I. El concejal Pablo Sánchez del Mazo explicó la decisión de esta manera: «Es algo que ni a mí ni a al equipo de gobierno nos hacía mucha gracia, y como es un simple nombre, pues lo cambiamos». Añadió que la avenida de José Antonio también cambiaría su nombre.

En 1998 el PSOE ya había solicitado a través de una moción la sustitución de estos nombres, pero su propuesta no prosperó.

En Plasencia, no obstante, sí hubo en el pasado otros cambios de esta índole. Por ejemplo, se retiró la referencia a José Antonio de la iglesia de San Nicolás, lugar de concentración de los nostálgicos del régimen franquista cada 20 de noviembre. El Parque del Generalísimo pasó a llamarse Parque de los Pinos en 1989, también por iniciativa del PSOE, y a la Cruz de los Caídos le cambiaron la placa para que sirviera de homenaje a «todos los muertos por la Guerra Civil española», y no solo a los del bando vencedor.

BADAJOZ

Apenas sin huella

Cambios pronto

Badajoz, sin embargo, no esperó demasiado a eliminar la huella franquista de sus calles, incluidos los nombres de personajes locales vinculados a la Falange. No sin cierta polémica en algunos casos menores, como la sustitución de Matías Montero por Margarita Nelken. Durante el mandato municipal de Manuel Rojas, General Yagüe dejó paso a Santa Lucía, y General Varela a la Avenida de Huelga, entre otros cambios.

Además, la Cruz de los Caídos, que se levantaba en el recinto de la Alcazaba, fue traslada al cementerio, tal como solicita ahora Juventudes Socialistas en Cáceres, lugar en el que se mantiene. En la capital pacense, se trata de un debate superado para los ciudadanos y para los políticos.

MÉRIDA

Polémica actual

Recuperar la memoria

No es el caso precisamente de Mérida. Como sucediera en otras muchas ciudades, durante los años ochenta se procedió al cambio de la toponimia que más daño podía ocasionar sobre las heridas aún abiertas. Carrero Blanco, por ejemplo, dejó de estar presente en el callejero emeritense, entre otros personajes del anterior Régimen y de la Guerra Civil.

Sin embargo, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, deseosa de dar un paso más, se ha encontrado con la negativa frontal del Ayuntamiento de autorizar un monolito que sirva de recuerdo de aquellas personas que desaparecieron durante la contienda. La Asociación ha iniciado la recogida de firmas en apoyo de este monumento, y ha rechazado el argumento municipal de que ya existe un símbolo a los caídos con la escultura de la Piedad, obra del emeritense Juan de Avalos. Avalos es el autor del principal símbolo franquista, el Valle de los Caídos.