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Identificados 300 soldados enterrados en una fosa común del cementerio de Manresa
Manresa - Abril 2004

http://www.guiamanresa.com/fossa




En el cementerio de Manresa existe una fosa militar que acoge los restos de cerca de 300 soldados republicanos, procedentes de diferentes lugares del Estado español, que murieron en Manresa entre el mes de abril del 1938 y el mes de enero del 1939, fecha en qué las tropas franquistas entraron en la ciudad.

Ahora, por primera vez se hacen públicos los nombres y apellidos de los soldados enterrados y se hace a través de una web que trata específicamente sobre este tema:

http://www.guiamanresa.com/fossa

La web ofrece los nombres y apellidos y, en muchos casos, la edad, la procedencia geográfica y la unidad militar de los 296 soldados republicanos que murieron en los hospitales de sangre de Manresa y que fueron enterrados en la fosa militar. También se publica otra relación con el nombre de 109 soldados más que también murieron en Manresa, pero que no fueron enterrados en la fosa militar, sino en nichos del cementerio o trasladados a los cementerios de sus municipios de origen.

En total, pues, fueron 405 los soldados que murieron en Manresa entre el 19 de abril de 1938 –en qué murieron los dos primeros- y el 18 de enero de 1939, cuando los hospitales debían tener que evacuar rápidamente debido a la proximidad del ejército franquista, que entró en Manresa el 24 de enero.

En la web también se encuentran datos y gráficos, imágenes de la fosa y una explicación del funcionamiento de los hospitales militares existentes en Manresa durante la Guerra Civil.

Manresa, centro de los hospitales de evacuación del Ejército del Este

Con la ofensiva de las tropas franquistas iniciada en marzo de 1938 en el frente de Aragón, la ciudad de Manresa, por su posición estratégica, adquirió un papel clave y se convirtió en el centro de los hospitales de evacuación del Ejército del Este. La ciudad tuvo 4 grandes hospitales militares: el “Hospital de Sant Andreu" (convertido en Hospital Militar Base), el “Grup Saleses" (en el convento del mismo nombre), el edificio del Instituto Lluís de Peguera y el “Grup Natura" (en el antiguo colegio La Salle, en la calle “Sant Joan Baptista de la Salle")

Mediante el Registro de defunciones del Juzgado de Manresa, se puede conocer la edad de 232 soldados del total de los 296 que están enterrados en la fosa. 42 de estos soldados no habían cumplido 20 años y 107 no habían llegado a los 25. El soldado más joven era de Barcelona y tenía 15 años. 4 soldados tenían 17 y 15 soldados tenían 18 años.

La web, en versión catalana y castellana

También se puede conocer la vecindad de 127 soldados enterrados en la fosa: 89 vivían en Catalunya, 38 eran del resto del Estado español. Entre las personas enterradas, también había un comisario ruso de 42 años.

Teniendo en cuenta estos datos y conociendo el creciente interés sobre el tema de las fosas comunes, esta web se ofrece en versión catalana y castellana.

La web también recoge los links más significativos relacionados con la recuperación de la memoria histórica y con los trabajos de localización de fosas comunes. También solicita la colaboración de aquellas personas que puedan aportar datos que permitan completar algunas de las informaciones que se publican sobre las víctimas.

Los datos han surgido de cruzar la información de un registro de soldados enterrados en la fosa y los respectivos certificados de defunción del Registro Civil de Manresa.

La Generalitat, informada

La “Comissió Interdepartamental de la Generalitat de Catalunya sobre la localització de les fosses comunes" ha estado informada sobre este trabajo de investigación y una representante de este organismo visitó el recinto de la fosa el mes de julio pasado. También se ha informado a la “Associació per a la Recuperació de la Memòria Històrica" y al “Consorci Memorial dels Espais de la Batalla de l’Ebre", entidades que también han confeccionado una extensa base de datos de desaparecidos.

Aviso a las familias

Durante estos días se ha llamado por teléfono a algunas personas que -por coincidencia o proximidad de apellidos y por los municipios dónde viven- podían ser familiares de los soldados enterrados en la fosa común.

Se ha telefoneado especialmente a las familias de los soldados que habían muerto las últimas semanas de la guerra y que, por tanto, era más difícil que hubieran podido ser avisadas de su defunción.

Y, efectivamente, una vez localizadas algunas familias, se ha podido constatar que mientras algunos (hermanos, sobrinos, nietos, etc.) sabían que su pariente había muerto en Manresa –hecho que ha sucedido especialmente en los que residen en Catalunya-, en cambio, otros no tenían ninguna información al respecto. Algunas familias han estado, pues, todos estos 65 años sin saber nada de aquel familiar joven que se fue a la Guerra y que no volvió jamás y han recibido la noticia con gran emoción.