Hallan en una fosa común de Castro a dos milicianos vascos asesinados en 1937
Terra - 02/11/2005
http://actualidad.terra.es/provincias/bilbao/articulo/hallan_castro_fosa_comun_milicianos_571605.htm
Todos los vecinos de Talledo, un pequeño barrio de la pedanía castreña de ontón, sabían que los cadáveres de dos milicianos vascos asesinados en 1937 se encontraban enterrados en el cementerio de la población. Algunos, incluso, habían señalizado la tumba y la habían cuidado durante los 70 años que han pasado desde que los dos hombres fueron ajusticiados con certeros disparos en la cabeza. Seguramente por eso, a nadie le sorprendió que, el pasado mes de septiembre, un equipo de la Sociedad Aranzadi comandado por Francisco Etxeberria exhumase los restos y los trasladase al laboratorio de Antropología Forense de la Facultad de Medicina de San Sebastián. En Talledo, casi todos conocen la historia de aquellos dos combatientes que volvían a casa después de luchar contra las tropas nacionales que, finalmente, conquistaron Santander en agosto de 1937. Algunos, como Ángel García, recuerdan perfectamente lo que pasó y su testimonio ha sido primordial para la exhumación. 'Llegaron al pueblo y pidieron algo de alimento, pero alguien les denunció y la Guardia Civil les detuvo. Luego -según consta en el informe de Aranzadi- fueron cruelmente golpeados y finalmente asesinados'. Cargados en un asno, los cadáveres fueron trasladados al camposanto y enterrados a poco más de 50 centímetros de profundidad, donde fueron localizados hace dos meses gracias a la información 'que también facilitó Alfredo Irusta, un vecino de Muskiz', desveló Jimi Jiménez, arqueólogo de Aranzadi. Análisis de ADN Según el convenio firmado con el Gobierno vasco para recuperar la memoria de los desaparecidos durante la Guerra Civil, la Sociedad de Ciencias se ocupa desde 2002 no sólo de exhumar fosas comunes, sino también de recoger testimonios de parientes que buscan a los suyos. Luego, mediante pruebas de ADN, se confirma si alguno de los cadáveres se corresponde con el que tratan de encontrar los denunciantes. En el caso de la fosa de Cantabria, 'fue Soledad Aguirre, vecina de Lasarte, quien se puso en contacto con nosotros para averiguar algo sobre su tío, desaparecido en agosto de 1937 cuando tenía alrededor de veinte años', recuerda Jiménez. En el relato de la mujer apareció la palabra clave: Talledo. Las informaciones que tenía la familia ubicaban allí los últimos momentos del joven. Tras la exhumación, se han obtenido muestras de ADN para cotejarlas con las de la familia de Lasarte. Las primeras pruebas, sin embargo, no han sido positivas. 'Estaban enterrados a muy poca profundidad, por lo que los huesos estaban muy afectados por la lluvia, así que es posible que la prueba no estuviese en condiciones', argumentó el arqueólogo de Aranzadi. Por ello, en los próximos meses se realizarán nuevos análisis 'tomando muestras de partes menos degradadas, como los dientes'. Pese a ese contratiempo, 'hay muchas posibilidades de que sea el tío de Soledad. Primero, porque concuerda el dato de Talledo, las fechas coinciden y, además, es la única fosa que hay en esa zona', considera Jiménez. La experiencia inclina al optimismo, ya que más de la mitad de las investigaciones desarrolladas por Aranzadi hasta ahora han sido exitosas.
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