Nace en Navarra la asociación cultural Unión Cívica por la República. Con el fin de crear una mentalidad que favorezca la III República
Diario de Navarra - 9 de abril 2005
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Hoy se creó en Navarra la Unión Cívica por la República, una asociación cultural que aspira a favorecer un conciencia que logre en el futuro otro tipo de Estado, una III República, basada en principios y valores como el laicismo, igualdad, democracia íntegra y participativa, federalismo o el derecho de autodeterminación, según explicó Paco Jiménez.
Ni es ni aspira a convertirse en un partido político sino a fomentar un debate «cívico» que atraviese sindicatos, partidos y organizaciones, de manera que sus principios «calen en todo el mundo».
En junio celebrará su Asamblea General en Pamplona y espera que hasta entonces la afiliación crezca masivamente. A la creación de la Unidad Cívica Republicana de Navarra asistieron alrededor de 40 personas y la gestora quedó compuesta por Jesús Denia (trabajador de RENFE), Andrés Herrera (IPES), Pablo Archel (profesor de la UPNA), Uxua Gil (socióloga), Javier Barrena (trabajador de TVE), María José López (maestra) y Paco Jiménez (ingeniero de caminos). Tienen página web, http://www.nodo50/unidadcivicaporlarepublica, y provisionalmente se puede contactar con este movimiento en la calle San Agustín, 40 1º.
A la constitución de la URC, que tiene lugar ante el inminente 74 aniversario de la proclamación de la II República, asistieron como padrinos José Luis Pitarch, profesor de Derecho Constitucional en Valencia, comandante de la reserva y miembro de la Unión Militar Democrática; y Miguel Jordá, militante republicano activo desde el franquismo, que trabajó en la Hermandad Obrera Católica (HOAC) y favoreció la creación de CCOO.
La UCR también existe a nivel estatal desde 2002 así como en varias CCAA, como Andalucía y Cataluña. Jordá es uno de sus impulsores y parte de la convicción de que la represión franquista, pactos «de silencio» y alianzas «impusieron» un rey y una transición «que todos sufrimos» y dejó una herencia de «privilegio y corrupción».
Jordá señaló que hay «muchos» republicanos en España pero, con «miedo y reparos» y «silenciados». Lo que no existen son organizaciones republicanas, de allí que UCR quiera retomar el debate «para que la gente tome conciencia y desarrolle las ansias de la III República». «Que la gente piense y se atreva a pensar en republicano, que hay muchas coacciones», añadió.
Laicismo, forma de Estado y monarquía
Pitarch señaló que la opción por la República es «democrática» y afirmó que el hecho de que el mayor cargo del Estado no sea elegido por los ciudadanos «es un freno a la democracia». Este profesor comentó que el fin «natural» de toda sociedad democrática es la República. «Es una cuestión de igualdad ante la ley y de participación. La monarquía es un límite a la democracia», manifestó.
Desde la UCR se recordó que es posible constitucionalmente cambiar monarquía por república. No obstante, Jordá criticó que esta modificación esté «blindada» porque la reforma sólo se podría realizar mediante un proceso «agravado», en el que son necesarias mayorías de dos tercios, disolución de cortes, nuevamente mayoría de dos tercios y finalmente un referéndum.
Tanto Pitarch como Jordá se mostraron muy críticos con esta institución. Jordá indicó que España tiene la única constitución en la que se marca que el representante de la soberanía nacional sea el monarca, no las Cortes.
Para Pitarch, que España sea una monarquía es fruto de las «grandes coacciones» que hubo en la transición. Recordó que en Grecia y en Italia sí hubo referéndum. «En España no estará legitimada mientras esto no suceda», añadió. Jordá, por su parte, criticó el homenaje que prepara el Gobierno central a los 30 años de la proclamación de Juan Carlos como rey de España. «Juan Carlos no firmó la Constitución pero sí juró los principios del Movimiento en las Cortes franquistas», comentó.
En cuanto a otros principios republicanos, Jordá, católico, defendió que sea la Iglesia, en sus locales y con las personas que se dedican a la evangelización, la que imparta religión, en vez de que su enseñanza dependa del Gobierno o de la escuela.
En cuanto a la forma de Estado, indicó que, según decidan los pueblos, puede ser federal o confederal. «No hay democracia si no hay derecho de autodeterminación, porque las libertades tienen que ser individuales y colectivas», dijo.
Memoria histórica y guetos
Jordá señaló que uno de los principios de la UCR es la recuperación de la memoria histórica de la I y II República, con sus cosas buenas y malas, éstas para no cometer los mismos errores en el futuro. «El 14 de abril de 1931 no fue un regado los dioses sino una conquista de nuestros antepasados», dijo. Pitarch resaltó que la II República «no fue un desastre sino un momento de progreso y regeneración», con conquistas como el voto de las mujeres, fomento de educación o divorcio.
Ambos indicaron que la República cayó gracias a una parte del Ejército y a «casi toda la Iglesia, es decir, todos los obispos menos tres».
Para Pitarch, España es una democracia «con agujeros negros» en la reconciliación, con temas «tabú». Denunció que sea «el único país de Europa en el que los combatientes antifascistas no son tratados como héroes». Explicó que, en otros lugares, reciben pensión y cuentan con un reconocimiento que en España tampoco tienen los militares republicanos, según denunció.
«No tenemos calles ni la gente sabe de generales republicanos, como Pozas, Escobar, Aranguren, Batet, Arrazolas, o otros que venían del pueblo como Modesto, Mera o Lister, o como el jefe del Ejército de la República, Vicente Rojo», criticó, y censuró también el trato recibido todavía hoy por los militares de la UMD.
El próximo 14 de abril, UCR de Cataluña reivindicará que la plaza de San Jaume recupere el nombre original de plaza de la República. «Las tropas franquistas lo cambiaron por el del patrón de España», concluyó. El día 16 UCR también realizará un acto público en Madrid, con la presentación de una propuesta republicana, en el que se expresarán ideas para poner en práctica en la III República, además de las dichas austeridad, democracia radical, servicios públicos etc.
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