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El Arzobispado dilata la retirada de la cruz falangista de Vilagarcía
La Voz de Galicia - 16/11/2005

http://www.lavozdegalicia.es/ed_arousa/noticia.jsp?CAT=113&TEXTO=4255755


VÍTOR MEJUTO


La Iglesia y la Dirección Xeral de Patrimonio dieron luz verde al proyecto hace dos años

La propuesta de la vicaría pasa por trasladar este símbolo al cementerio parroquial

Dos años después de que el Arzobispado de Santiago aceptara retirar la cruz falangista de la fachada de la iglesia de Santa Baia de Arealonga y la Dirección Xeral de Patrimonio comunicase que no había ningún problema para ejecutar la medida, el símbolo en memoria de José Antonio Primo de Rivera sigue en el mismo lugar y tampoco hay noticias sobre cuando se va a proceder a su retirada.

La propuesta de la Vicaría General es que tanto la cruz como las laudas dedicadas a los muertos del bando nacional se trasladen al cementerio parroquial de Vilagarcía, frente a la propuesta del gobierno local que es partidario de eliminar cualquier connotación de corte fascista y convertirla en un homenaje a todos los caídos en la Guerra Civil española.

La retirada de la cruz falangista ha sido una demanda constante en los últimos años, tanto por parte del PSOE como de Izquierda Unida y el Bloque Nacionalista Galego lo cual propició numerosas iniciativas en este sentido. A cuatro días de la efemérides de la muerte de Franco, es IU la que retoma el tema para recordar que los acuerdos sobre este monumento siguen sin ejecutar.

El caso de O Grove

No es el único caso de este tipo que hay en la comarca. En O Grove también hay un monolito falangista en la plaza de Fonte do Galo sobre el que pesan acuerdos plenarios y no pocas peticiones ciudadanas para que se haga efectiva su retirada. Pero no parece que sea este un tema prioritario en el Concello. El monolito de Fonte do Galo ha sido objeto de varios actos vandálicos. El último, en marzo de este mismo año, cuando el monumento erigido en homenaje a los caídos del bando franquista apareció con una contundente pintada en la que se leía «Despois de Madrid, tócache a ti». El acto se produjo en el contexto de la polémica surgida en todo el Estado esos días a raíz de la retirada de la última estatua de Franco que quedaba en la capital de España.