Barcelona. El Tantarantana acoge una obra sobre la guerra civil
El Periódico de Catalunya - 21/11/2003
El ruso Boris Rotenstein dirige 'Juliol del 36, Barcelona', un texto de Claude Mercadié
JORDI SUBIRANA
BARCELONA
La guerra civil española es un tema que se ha llevado pocas veces a los escenarios y casi siempre que se ha hecho ha sido con montajes basados en textos de autores extranjeros. Como Juliol del 36, Barcelona. El Teatre Tantarantana acoge desde hoy hasta el 11 de enero las representaciones de la obra del periodista y dramaturgo francés Claude Mercadié. El espectáculo, dirigido por el ruso Boris Rotenstein e interpretado por Muntsa Alcañiz, Sergi Calleja, Jordi Figueras, Aleix Rengel Meca y Miriam Escurriola, retrata las vivencias de cinco personas en Barcelona, durante los días posteriores al levantamiento franquista.
La acción transcurre en la casa de Maria, una viuda conservadora y católica que oculta a un cura perseguido por el ejército republicano. El hecho provoca un duro enfrentamiento entre la mujer y su hija Quinita, una anarquista. La situación se complica cuando irrumpen dos soldados para registrar el piso.
Define Rotenstein Juliol del 36, Barcelona como una obra 'naturalista y realista' que se adentra en terrenos simbólicos. El objetivo de Mercadié, agrega el director, es trazar una reflexión sobre 'las causas y consecuencias' de los conflictos bélicos, y en particular de las guerras civiles. Rotenstein opina que son los enfrentamientos más duros 'porque en ellos se enfrentan amigos con amigos, familiares con familiares'.
PREGUNTAS Y RESPUESTAS
Mercadié entiende el teatro como un trabajo complementario al periodismo. La presentación es distinta pero el origen es el mismo: 'Preguntas y respuestas', subraya el autor. No podía ser de otro modo. Mercadié fue durante 30 años corresponsal de guerra y reportero en varios periódicos. Compara la guerra civil española con la guerra de Troya, una historia de sentimientos enfrentados, pasión, violencia, egoísmo, insatisfacciones, amor, crueldad, muerte y, sobre todo, intolerancia. 'La falta de respeto por las opiniones o ideologías de los demás fue una de las causas de la guerra en España', opina Rotenstein
La versión que se representa es del escritor Lluís-Anton Baulenas. Los personajes hablan en catalán y en castellano, aunque el texto, redactado en un lenguaje sencillo y directo, no es una radiografía lingüística de 1936 sino que el idioma se escoge en función de la dramaturgia.
El espacio escénico, que reproduce una buhardilla, se va 'transformando' a medida que avanza la pieza, dice el escenógrafo Paco Azorín. Las paredes, hechas con un material transparente, dejan a la vista dos enormes banderas, la republicana y la nacional, situada a la derecha.
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