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Lidia Falcón utiliza sus memorias para hacer la crónica de una época
EL PERIÓDICO DE CATALUNYA - 27/11/2003


• La abogada y feminista presenta su último libro, 'La vida arrebatada'

M. EUGENIA IBÁÑEZ
BARCELONA

Lidia Falcón, hija de dirigente comunista exiliado al acabar la guerra civil, sobrina de militar republicano fusilado al inicio de la contienda, soldado ella de muchas batallas, algunas perdidas, ha decidido tirar de los recuerdos y escribir sus memorias, convertidas también en crónica del tiempo que ha vivido. La obra, La vida arrebatada (Anagrama), fue presentada ayer por la autora en un hotel Barcelona.
Falcón (Madrid, 1935), abogada, líder del Partido Feminista, militante activa en foros y organismos internacionales que defienden el papel de la mujer, es autora de 35 libros, básicamente ensayos, y fundadora de las revistas Vindicación Feminista y Poder y Libertad, que hoy dirige. En el resumen de su currículo hay que añadir dos datos: fue detenida en siete ocasiones por la policía franquista y en dos de ellas acabó en la cárcel.

EL FEMINISMO DE HOY
La vida arrebatada es un recorrido autobiográfico con una narración paralela que describe las penurias de la España de la posguerra, la difícil condición de la mujer --educada para el matrimonio y la sumisión--, la clandestinidad de la militancia política --Falcón militó en el PSUC entre 1959 y 1966-- y la evolución de todo ello hasta el día de hoy. El libro es una mezcla de hechos que se ciñen a la vida privada de la autora y una interpretación subjetiva, 'sincera', afirma la autora, de los hechos históricos de la época.
Con la experiencia de ayer, Falcón no valora con optimismo la situación de hoy. No ve a la izquierda política por ninguna parte y es más dura aún al juzgar al feminismo actual: 'No es ni movimiento, porque no se mueve, ni feminismo; tampoco hay mujeres, ahora se habla de género'. Afirma con la rotundidad que la sociedad ha perdido el sentido crítico y añade que la búsqueda de la comodidad se traduce en todas las acciones de la vida. Carece de fórmulas para corregir este presente que cree imperfecto, pero sí aventura un consejo: 'En la exigencia, hay que tener menos buenos modos'.