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Santiago Vega, historiador: «VOX demuestra que el franquismo sigue muy vivo en España»

Nerea Rodríguez. El Món, | 8 noviembre 2019

«La ‘modélica’ transición fue una reforma del franquismo», asegura este profesor de Historia de la Universidad Complutense de Madrid

 

por Nerea Rodríguez Jefe de redacción

07 de noviembre de 2019

Santiago Vega (Calabazas de Fuentidueña, Segovia, 1964) es historiador, profesor de la Facultad de Historia de la Universidad Complutense de Madrid, y uno de los expertos más reconocidos en Memoria Histórica. Es también miembro del Foro por la Memoria Histórica de Segovia. Hablamos con él dos semanas después de la exhumación de Franco del Valle de los Caídos, y asegura que aún queda mucho trabajo por hacer, como sacar también los restos de Primo de Rivera, o desacralizar Cuelgamuros y también que se marchen los monjes. Considera, además, que España no ha hecho una verdadera transición democrática, y apuesta por el federalismo como solución a la cuestión catalana.

Usted es especialista en Memoria Histórica y represión franquista. ¿Qué valoración hace de la exhumación de Franco del Valle de los Caídos?

Evidentemente, la exhumación de los restos del dictador supone resolver una de las anomalías democráticas que aún quedan en este país. Fuera de nuestras fronteras nadie entendía como un Estado democrático mantenía un enorme mausoleo dedicado a un dictador responsable de una cruenta guerra y de cuarenta años de dictadura con 150.000 víctimas sólo en fusilamientos.

Algunos dicen que llega tarde. Pero ha llegado.

Sin duda. 42 años después de las primeras elecciones democráticas celebradas desde 1936 parece demasiado tiempo, sobre todo cuando el PSOE ha gobernado con mayoría absoluta con Felipe González y Rodríguez Zapatero, y hubiera contado con el apoyo de los partidos que llevaron adelante la denominada Ley de Memoria Histórica 2007. Es evidente que no ha habido voluntad política para resolverlo antes, como demandaban las asociaciones memorialistas. Algunas como la Federación de Foros por la Memoria con concentraciones de denuncia de la ignominia cada 20 de noviembre.

¿Qué le parece que los restos del dictador estén ahora en Mingorrubio? Son en un panteón pagado con dinero público.

Que sea un panteón familiar privado es absolutamente incompatible con el coste de su construcción y el mantenimiento, al parecer en manos del Ayuntamiento de Madrid. No es correcto que se mantenga en democracia un acuerdo municipal de un período de la dictadura que otorga un privilegio al dictador. La familia Franco tendría que pagar tanto la erección del mausoleo como su mantenimiento y, si no lo abonan, que se cumplan las normas que se aplican al resto de los ciudadanos, que tenemos que pagar y mantener las sepulturas de nuestros familiares .

¿Qué queda por hacer, en relación a la memoria histórica?

Muchas cosas. La primera y más directamente relacionada con el traslado del dictador, es la exhumación, identificación y señalización de todas las fosas de los desaparecidos que aún quedan en cunetas, pinares o en los sitios anónimos de los cementerios, donde los dejaron sus asesinos. La responsabilidad es del Estado, no deben hacer el trabajo las asociaciones memorialistas aunque hayan contado con generosas subvenciones estatales, sino las administraciones públicas con sus profesionales.

Y algo más que quede por hacer en el Valle de los Caídos?

Sí. Hay que sacar del lugar preeminente de Cuelgamuros al fundador de Falange, el partido fascista español, Primo de Rivera. Es necesaria la resignificación del espacio. Que recupere la denominación de Cuelgamuros, que sea desacralizado y, por tanto, deje de ser basílica de culto religioso y sean trasladados los monjes. Como ocurre en otros lugares donde se ha ejercido violencia contra la población. Tiene que ser un espacio de divulgación de las prácticas represivas de la dictadura, porque todo el mundo conozca lo que pasó en este país durante la guerra y durante todo el franquismo. Además de los fusilados, hubo otros cientos de miles de víctimas del franquismo que no han recibido ninguna más reconocimiento que el de sus familiares y de algunas asociaciones memorialistas. Los condenados en consejos de guerra a penas de prisión por rebelión militar -para los militares sublevados defender la legalidad democrática era rebelión militar-, los afectados por los procesos de confiscación de bienes y depurados de su puesto de trabajo. En definitiva, deben ser anulados todos los procesos represivos de la dictadura: sumarios militares, depuraciones y confiscaciones de bienes.

Los partidos políticos y sindicatos recibieron las correspondientes indemnizaciones por haber sufrido la expropiación de sus sedes y patrimonio …

Sí, curiosamente. Pero no lo recibieron los cientos de miles de afectados por los procedimientos de responsabilidad civil del Decreto de 10 de enero de 1937 y por la Ley de 8 de febrero de 1939 de Responsabilidades Políticas. Tampoco han sido reparados los cientos de miles de empleados depurados de su puesto de trabajo, los más conocidos son los procesos sufridos por los maestros, pero la depuración afectó a todos los empleados de ayuntamientos, diputaciones provinciales o la administración central. Desde la localidad más pequeña y apartada de la geografía y desde el lugar de más bajo escalafón, hasta las capitales y los cargos más altos del Estado. Todos sufrieron el castigo por haber defendido la legalidad democrática representada por la II República y el gobierno legalmente constituido. Todos estos represaliados merecen, al menos, la reparación moral y que un gobierno democrático publique en el BOE el listado de todos los afectados por los diferentes procedimientos y se les reconozca que fueron castigados por unas instituciones ilegítimas en el marco de una dictadura. Otro aspecto que también es necesario es una investigación para esclarecer los negocios y fortunas surgidos desde el comienzo de la dictadura, a través de la explotación del trabajo de los presos, empezando por el patrimonio de la familia Franco y los bienes expoliados como el Pazo de Meirás, las esculturas de la catedral de Santiago, etc.

El PP ha dicho que, si gobierna, derogará la ley de Memoria Histórica y la sustituirá por la denominada ley de Concordia. ¿Qué opina de esta propuesta?

Detrás de las buenas palabras como Concordia esconde una vuelta atrás, otra vez a pasar de puntillas sobre la represión franquista o, en el mejor de los casos, hacer una tabla rasa alegando que hubo violencia en ambos bandos . Obviamente hubo violencia, en algunos casos con gran crueldad, en ambos bandos, pero es inadmisible una equiparación de la legitimidad de las prácticas represivas entre los defensores de la legalidad democrática ante el golpe de estado y las ejercidas por aquellos que se rebelaron contra el gobierno legalmente constituido. Nadie, en el mundo entero, se atreve a equiparar la legitimidad de las estrategias de defensa y ataque de los partisanos italianos o la Resistencia francesa frente a las prácticas de empleo y sometimiento de los nazis alemanes.

Cree que, si al final gobierna el PSOE, asumirá las grandes demandas históricas como la anulación de los juicios franquistas?

Todo dependerá de la fuerza que consigan en las elecciones las formaciones a la izquierda del PSOE. Además del PNV y otros partidos minoritarios, si Unidas Podemos y ERC son suficientemente fuertes podrán presionar a los socialistas para que profundicen y culminen definitivamente la memoria democrática de este país.

Cree usted que el Estado no ha hecho una verdadera transición democrática?

Las asignaturas pendientes así lo delatan. Que no haya una memoria democrática oficial, asumida por todos los partidos, como ocurre en el resto de Europa, indica que no ha existido una verdadera transición democrática. La «modélica» transición fue una reforma del franquismo protagonizada por políticos que se habían formado en la dictadura y aceptada por la izquierda mayoritaria -PSOE y PCE-. Se puede explicar porque la coyuntura o la correlación de fuerzas en ese momento no permitía la ruptura democrática, pero 41 años después de la promulgación de la Constitución, ya se puede avanzar en este sentido. Uno de los aspectos pendientes es la monarquía: procede de la dictadura y tiene privilegios que no existen en otras monarquías democráticas. Sería recomendable una consulta democrática a los ciudadanos sobre el modelo de Estado.

¿Qué le parece que la extrema derecha haya conseguido llegar en el Congreso?

Es una muestra de que el franquismo sigue muy vivo en España y que actuaciones como la sobreexposición mediática de la exhumación alientan aún más a sus seguidores. Hasta hace un par de años estaban integrados en el PP y ahora se han independizado. Pero lo más peligroso para la democracia es que tanto PP como Ciutadans los han normalizado y han asumido sus propuestas antidemocráticas en materia de lucha contra la violencia machista, derechos de los inmigrantes o memoria histórica. Así está pasando ya en Madrid (ciudad y Comunidad Autónoma) y en Andalucía. Esta es la triste realidad.

¿A qué atribuye el éxito de VOX?

Por un lado, hay una corriente de ultraconservadurismo a escala mundial, con mucho poder y medios de comunicación que alientan estos discursos xenófobos, homófobos, machistas en definitiva, además de ultraliberales sólo en el ámbito económico, porque son absolutamente intolerantes con otras ideas o maneras de ver la vida. Pero también la situación de Cataluña ha servido de motor de expansión de la extrema derecha.

Sí? Usted piensa que Cataluña ha tenido algo que ver en este éxito?

Desde mi punto de vista, el nacionalismo catalán en su versión independentista unilateral ha despertado, y de qué manera, el nacionalismo español más intransigente. Los nacionalismos catalán y español se han alimentado mutuamente. El «a por ellos» de la despedida a los guardias civiles que iban desplazados en Cataluña con motivo del referéndum del 1 de octubre, para mí es bastante significativo. Creo que el nacionalismo es un sentimiento que nace del corazón ya veces nubla la razón. A muchos nacionalistas se les olvidan los problemas sociales, económicos, medioambientales y cuáles son sus responsables porque están escondidos detrás de una bandera. Los árboles nacionalistas no dejan ver el bosque de la realidad.

¿Qué solución le ve usted a la cuestión catalana?

Creo sinceramente que se trata de un problema político que debe tener una solución política. Veo aberrante la judicialización y las desproporcionadas condenas. Si Cataluña está ahora dividida prácticamente en dos mitades, independentista y no independentista, no debe existir ninguna imposición de una parte sobre la otra. Todo pasa por el diálogo y la voluntad popular. Los nacionalistas españoles deben respetar que haya otros nacionalismos: catalán, vasco, o gallego. El marco territorial fruto de la transición parece superado, por tanto habría que negociar, pactar un nuevo marco, en el que el federalismo podría ser la solución con el reconocimiento expreso de la existencia de otras naciones dentro de una república federal en la que acomoden las diferentes sensibilidades.

https://www.elmon.cat/politica/santiago-vega-historiador-vox-demostra-franquisme-segueix-viu-espanya_2078990102.html